
En mal momento el asunto de El Mayo
En Palestina hay 22 mil muertos mientras Israel contabiliza 1,800 decesos en esa guerra que pocos entienden y que es tan antigua que la biblia narra la salida de los judios de Egipto, donde eran esclavos.
En México llevamos 175 mil muertos al cierre de 2023 pero nadie ve la guerra que se libra en el 84 por ciento del país porque es soterrada, en municipios, pequeñas comunidades y, en algunos casos, se traslada a las capitales de los estados o sus ciudades principales.
A esos 175 mil muertos hay que sumarle los casi 400 mil que fallecieron por la pandemia y en 2023 México contabilizó 206.9 mil defunciones registrada que marca un descenso de 48,961 que hubo en 2022.
De acuerdo con cifras del Informe de la Salud Indicadores OCDE 2023, el gasto del país en salud es la cuarta parte de lo que se destina a ese fin en sus países miembros.
La tasa de mortalidad evitable -prevenible y tratable- es la más alta de sus socios. En México se registró en 2023 una tasa de 665 por cada 100 mil habitantes, cifra que es peor que el promedio de la Organización que es de 237 lo que significa 180.5 por ciento más alta.
México comparte datos con Letonia que registró 531 por cada 100 mil habitantes y de Lituania con una tasa de 481. Hungría tiene el cuarto sitio con 404 y Estonia uno menos con un total de 363 decesos.
A pesar de esas cifras, México consideró para salud 55 por ciento menos en el presupuesto 2024. En 2023 el presupuesto para salud tuvo movimientos inextensible porque no sólo se ven recortes e incrementos desmesurados, de los que no hay una explicación. Hay un desorden en el ejercicio presupuestal en salud que por ley tendrían que ser para el Insabi pero que se trasladan al IMSS-Bienestar.
De acuerdo con datos de El Economista, dos recortes son alarmantes por el golpe que representa para la cobertura de salud de los más jóvenes: 16 mil millones menos al programa de vacunación y un recorte de 14 mil millones al Centro Nacional de Salud de la Infancia y la Adolescencia. El recorte en vacunación es menos de la mitad porque se reduce de 28,734.3 millones a 14,021 millones. Una baja del 53 por ciento. En 2021 sólo el 27.5 por ciento de los niños de un año tuvieron su esquema al 100 por cierto cuando la cifra antes de 2018 llegaba al 90 por ciento mientras que para niños de hasta dos años la cobertura es apenas del 31.13 por ciento.
A pesar de la información, en México se tienen más muertos que en Afganistán, en el conflicto Israel-Palestina, o en la guerra de Irak. En esas guerras, los muertos tienen nombre y apellido, en México más de 100 mil son desaparecidos y la cantidad de fosas clandestinas se reparten en todo el país sin que se sepa su ubicación y menos quienes son sus ocupantes.
Sin embargo, la guerra del Calderón se ha quedado corta con la paz que nos ofreció López Obrador. La cantidad de muertos y la permisividad al crimen organizado ha llevado al gobierno a volverse un beneficiario de sus incursiones electorales al extremo que en 2021 se denunció internacionalmente la intervención de los cárteles en los procesos de elección de buena cantidad de gobiernos no sólo del centro sino del norte-pacífico del país.
De acuerdo con el Comando del Norte de Estados Unidos, el 84 por ciento del país tiene actividad del narco mientras que en 2021 se hablaba de que ya tenían el control del 35 por ciento de México lo que provocó que en 2023 el gobierno de Estados Unidos propusiera que el país dejara de ser parte de ese grupo de seguridad ante los desencuentros con el gobierno federal actual.
El desprecio a la vida de los mexicanos es más que obvia en los hechos, del gobierno de la 4T. Crímenes, feminicidios, secuestros, asesinatos, cobros de piso, dejados al crimen organizado como ofrenda de paz y de alianza con los gobiernos de Morena, pero no es sólo eso: no hay presupuesto para salud, para conservación, para mantenimiento, para obra pública, para paliar la desesperante situación económica de Campeche, entidad que hoy no sólo es el peor en sus números económicos y de desarrollo sino que se fabrican delincuentes mientras se desprecia al ciudadano y sus derechos.
Pero México no está en guerra. Aquí los que se mueren es porque el gobierno abdicó a su obligación de conservar la paz, la salud y de ser factor de desarrollo. Esa es la apuesta de la 4T y ¿votarás de nuevo por ellos?