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MÉRIDA, Yuc., 28 de septiembre de 2026.— Lo que comenzó con una llamada para informarles que personas ajenas habían ingresado a la vivienda familiar terminó con un viaje de emergencia de la Ciudad de México a Mérida. La familia Sánchez Mandujano denuncia el presunto despojo de su propiedad ubicada en la cerrada Los Kerpis de Gran Santa Fe, en Ciudad Caucel, y pide a las autoridades agilizar las acciones legales para poder recuperar el inmueble.
Adrián Sánchez Mandujano relató que la vivienda pertenecía a su padre, Carlos Sánchez Valle, quien habitó el domicilio durante los últimos años. Tras su fallecimiento, la familia inició el proceso jurídico correspondiente y, según explicó, su hermana fue nombrada albacea.
El problema surgió cuando fueron informados de que el viernes por la mañana personas que no reconocen como integrantes de la familia habrían ingresado a la casa y comenzado a retirar objetos del interior.

“Nos avisaron que habían entrado y que habían estado sacando electrodomésticos, un refrigerador, una tinaja, etcétera”, señaló.
De acuerdo con Sánchez Mandujano, una persona cercana acudió al domicilio para intentar confrontar a quienes se encontraban dentro y presuntamente recibió amenazas. La familia sostiene que los ocupantes argumentan tener derechos sobre el inmueble; sin embargo, Sánchez Mandujano afirma que ellos cuentan con escrituras, documentación del procedimiento sucesorio y el nombramiento de albacea.
El conflicto también habría quedado reflejado físicamente en el acceso a la vivienda. El familiar aseguró que encontraron cadenas y candados que no pertenecen a la familia y que la puerta original fue sustituida.

“Yo tengo la llave, la llave prácticamente ya demostró que funciona, hace juego, y ellos pusieron otra puerta”, afirmó.
Los familiares aseguran que no han tenido contacto directo con las personas que actualmente se encuentran en la propiedad y que desconocen quiénes son.
Ante la situación, Adrián, su madre y su hermana viajaron desde la Ciudad de México hasta Mérida para acudir ante la Fiscalía General del Estado de Yucatán. Según su testimonio, al presentar su caso les indicaron que tendrían que esperar alrededor de cinco días para que se pudiera emitir una orden que permitiera el uso de la fuerza pública para ingresar al inmueble y, en su caso, realizar el desalojo correspondiente.
“¿Cómo que cinco días? Están aquí las personas y queremos que nos dejen entrar prácticamente para asegurar nosotros nuestra propia casa”, cuestionó.
La familia señala que no puede permanecer indefinidamente en Mérida, pues los tres integrantes tienen empleos en la Ciudad de México. Adrián explicó que trabaja como profesor de idiomas, mientras que su madre y su hermana también cuentan con empleos, por lo que el traslado representa gastos y ausencias laborales.

“Confiábamos en la tranquilidad de Mérida”
Más allá del conflicto patrimonial, Sánchez Mandujano aseguró que el caso ha provocado preocupación y angustia entre sus familiares. Recordó que su padre decidió mudarse a Mérida precisamente por considerar que era una ciudad tranquila y segura.
“Estamos muy enojados, estamos muy angustiados, tristes”, expresó.
La familia busca que las autoridades determinen quiénes son las personas que actualmente ocupan el inmueble y resuelvan la situación conforme al procedimiento legal correspondiente.
Por ahora, las acusaciones de invasión, despojo y retiro de bienes forman parte de la versión de la familia propietaria, mientras el caso se encuentra en manos de las autoridades.




