MÉRIDA, Yuc., 28 de abril de 2021.- Este jueves 29, viernes 30 de abril y domingo 2 de mayo a las 19:30 horas se presentará la leyenda Maya-Quiché: ‘El Sombrerón’, bajo la dirección de Erika Torres Polanco, en el Auditorio del Centro Cultural de Mérida, Olimpo, con aforo controlado.      

El proyecto que es beneficiario del Fondo Municipal para las Artes Escénicas y la Música 2020, nace como una colaboración entre el compositor Pedro Carlos Herrera y la directora escénica y será la primera puesta en escena de la dramaturgia de Ortíz de Montellano a 73 años de su publicación, concebida como concierto escénico. 

La música está escrita para flauta, clarinete, saxofón, piano, trompeta, trombón, contrabajo, percusión y cuatro voces de actores. Más allá de tratarse de un ensamble aleatorio y caprichoso del texto en la música, la particularidad del trabajo actoral consiste en la rítmica lograda en distintos planos: la voz, el teatro físico y la danza; dando oportunidad al público de presenciar un tipo de actoralidad pocas veces visto.

El autor reescribe la leyenda con versos surrealistas que reflejan la búsqueda de la transformación de la herencia indígena hacia un lenguaje universal, que era la agenda a seguir pautada por los intereses de la Constitución de 1917. Se estrenó en 1930 y es hasta ahora que se vuelve a presentar. 

La obra se presentará de manera híbrida, presencial y virtual, con un costo de 80 pesos general. Vía online será a través de una transmisión en vivo en grupo cerrado de la plataforma Midvi, los boletos están disponibles en tusboletos.mx   

Reseña de El Sombrerón 

Según la leyenda maya-quiché guatemalteca, el Sombrerón es un personaje con poderes eróticos sobrenaturales que encanta a las mujeres jóvenes. En lugar de fijarse en el aspecto admonitorio de la leyenda, la obra aborda la lucha inútil, aunque decidida de la humanidad por controlar tanto el mundo natural como cómo las fuerzas espirituales desconocidas, al tiempo que esboza las profundas conexiones entre ambos mundos.

La obra transcurre en un clima coincidente tanto con los mitos indígenas como con los mitos universales, según los cuales los humanos son asediados sexualmente por los entes divinos. La interrelación con lo divino se vuelve entonces una confrontación, en la que la vulnerabilidad de los humanos queda de manifiesto.