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MÉRIDA, Yuc., 7 de noviembre de 2026.- El béisbol mexicano está de luto tras el asesinato de Enrique Quiñones Garzón, exlanzador profesional que formó parte de los Leones de Yucatán y los Tomateros de Culiacán. El exdeportista, de 57 años, murió durante un ataque armado ocurrido la mañana de este sábado 7 de noviembre en Villa Unión, municipio de Mazatlán, Sinaloa.
De acuerdo con los primeros reportes, la agresión ocurrió alrededor de las 8:30 horas sobre el bulevar Niños Héroes, entre las calles Francisco I. Madero y Jesús Carranza. Quiñones se encontraba junto a un automóvil Nissan Versa blanco que presuntamente utilizaba para trabajar como conductor de transporte por aplicación, cuando sujetos armados llegaron y le dispararon en repetidas ocasiones.
Tras el ataque, los responsables escaparon del lugar. Hasta el momento, los datos compartidos corresponden a los primeros reportes sobre el crimen.
Enrique Quiñones construyó una carrera de casi dos décadas en el béisbol profesional mexicano, entre 1988 y 2007. Se desempeñó como pitcher derecho, tanto abridor como relevista, y participó en las dos principales ligas del país.
En la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) defendió los colores de equipos como Rieleros de Aguascalientes, Sultanes de Monterrey, Leones de Yucatán, Broncos de Reynosa y Tuneros de San Luis Potosí.
Con el conjunto yucateco tuvo distintas etapas, entre ellas las temporadas de 1995, de 1997 a 1999 y parte de 2004. Su retiro de la LMB llegó en 2006.
En la Liga Mexicana del Pacífico también dejó huella con los Tomateros de Culiacán, equipo con el que protagonizó uno de los momentos más importantes de su trayectoria.
El 21 de noviembre de 2000 consiguió un juego sin hit ni carrera frente a los Águilas de Mexicali, en el estadio Ángel Flores, en un encuentro que terminó 1-0. Con esta actuación se convirtió en el primer lanzador en lograr esa hazaña en la historia de los Tomateros.
Después de retirarse como jugador, continuó ligado al deporte como coach de pitcheo y regresó a la organización sinaloense durante la temporada 2014-2015.
Su trayectoria también quedó ligada a su comunidad natal, La Tuna, donde fue uno de los tres peloteros profesionales originarios de la localidad. En su honor y el de sus compañeros Eliseo Garzón y Martín Hernández, el campo de béisbol de la comunidad lleva el nombre de «Los Tres Profesionales».




