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MÉRIDA, Yuc., 11 de enero de 2024.- Ante la proximidad del primer pago salarial del presente año, en el cual se verá reflejado el aumento de 20 por ciento, serán las pequeñas y medianas empresas las que sufrirán por esta medida y no por la realización, sino por la generación de ingresos que compensen el incremento salarial.
José Luis Vázquez Costa, coordinador de las licenciaturas en finanzas, contaduría y dirección de negocios de la Universidad Iberoamericana, opinó que el problema no está en que estas empresas paguen el incremento, sino que está en la generación de ingresos y en el poder compensar sus precios de venta con el aumento del salario.
“El problema no es la realización, es la generación, el ingreso y el poder compensar adecuadamente en sus precios de venta el incremento del salario mínimo y que además pueda generar los flujos adicionales colocando más producto en el mercado para poder compensar el pago de sus trabajadores”, explicó el especialista.
Abundó que, por supuesto habrá que medir cuánto representa el pago del trabajador en el costo del producto y posteriormente en el precio de venta, pero “hay una circunstancia en donde requerirá flujos adicionales que tendrá que generar de algún lado, lo que los obligará a ser más eficientes con su cobranza y en la forma en cómo vende”.
No obstante, mencionó que esta medida puede tener consecuencias, como el hecho de que las pequeñas y medianas empresas no crezcan en nómina, es decir, no contraten, pero para solventar la falta de fuerza laboral, habrá firmas que busquen volver multifacéticos a sus empleados y en lugar de contratar más ayuda, las reduzcan.
“En lugar de que este año veamos una mayor generación de empleo en el mercado, empezaremos a ver empresas que busquen volver multifacéticos a sus empleados y en lugar de contratar más ayuda, van a reduciendo sus nóminas o convertirlas a un carácter informal, donde cada vez den menos beneficios adicionales a sus trabajadores”, dijo.