MÉRIDA, Yuc., 13 de octubre de 2021.- Un 40 por ciento de las cantinas de la ciudad continúan cerradas o han quebrado en forma definitiva porque no lograron superar la crisis económica derivada de la pandemia sanitaria, señaló Oscar Sauri Bazán, vocero y representante legal de la Asociación de cantineros de Yucatán que agrupa a 130 cantinas de las 570 que hay en el estado.

En su primera sesión como Asociación de Cantineros de Yucatán, la agrupación elaboró un pliego petitorio que entregarán a las autoridades estatales para que los reconozca y trate cualquier asunto. 

Además, solicitan que se deje de incluir a las cantinas como giros negros y que autoricen un protocolo para funcionar con las reglamentaciones sanitarias y evitar el pago de 5 mil pesos mensuales o cualquier otro derecho municipal.

En el mensaje, Sauri Bazán dijo que desde la muerte de Raymundo Echeverría Urcelay se desintegró la legendaria Alianza de Cantineros de Yucatán, sin embargo, ante la difícil situación económica que enfrenta el sector tomaron la determinación de reagrupar el gremio.

“Otras de las demandas plasmadas en el pliego petitorio es que se regule la venta de cerveza en los restaurantes en relación a la promoción y consumo indiscriminado en este giro cuyo negocio es la venta de alimentos, ya que hay muchos negocios que funcionan como cantina”.

Agregó que no están en contra de esos negocios, sólo que no haya una doble tabla para las cantinas, lo cual consideran no es equitativo.

Lo que piden a la autoridad, detalló, es que sea facilitadora y ayude a la resiliencia de las cantinas que forman parte de una tradición cultural, botanera y culinaria del estado de Yucatán.

En la rueda de prensa, realizada en las instalaciones del Salón de Baratilleros de Yucatán, expusieron que el año pasado la autoridad estableció el pago de una licencia provisional de restaurante con el pago mensual de 5 mil pesos para poder volver a operar, sin embargo,  muchas no están funcionando porque además de esa cantidad, tiene que cumplir con el pago de la nómina, la compra de insumos y cerveza.

“En el estado el total de licencias de cantinas, no sport bar, es de 570 pero un tercio de esas licencias las tienen las cervecerías y las alquilan, otras son propiedad o están arrendadas ya que las únicas licencias que se pueden heredar son las licencias de cantina”.

Hasta el momento dijo que no tienen datos de cuántas cantinas lograron abrir, sólo que la mayoría no puede funcionar porque no puede pagar el permiso de 5  mil pesos mensuales.

“Las cantinas en Mérida generan como mil 700 empleos directos, además de toda la red de proveedores de hortaliza, carnes y todos los insumos que giran alrededor de la cantina”.

Esta situación se complica en los municipios, manifestaron, donde además de los 5 mil pesos les cobran derechos de hasta 3 mil pesos para que puedan funcionar, como en el caso de Valladolid, Izamal, Tetiz, Seyé, Kanasín y Progreso.

“El sustento legal para que el gobierno realice el cobro de los 5 mil pesos mensuales es que el Consejo General de Salud estableció el decreto que las cantinas no podrían operar hasta que hubiera semáforo de color verde, sin embargo, debe ser un facilitador, no un obstaculizador, del funcionamiento de las empresas  y ayudar en la reactivación económica del estado donde desafortunadamente  hay el empobrecimiento de un gremio que antes era próspero”.

El representante legal de los cantineros dijo que entregarán el pliego petitorio a palacio de gobierno para establecer un canal de comunicación.