México reduce desempleo, pero mantiene alta informalidad
MÉRIDA, Y 22 de octubre de 2026.-Yucatán se mantiene entre las entidades con menores salarios promedio del país, situación que, combinada con los gastos de los hogares, genera presión sobre las finanzas familiares, advirtió Isaías Marrufo Góngora, titular del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
De acuerdo con los datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social citados por el especialista, el salario promedio diario en Yucatán es de 558.69 pesos, cifra que coloca al estado en la posición 27 de 32 entidades federativas y por debajo de la media nacional.
A este panorama se suma el gasto corriente promedio trimestral de los hogares yucatecos, que asciende a 56 mil 678 pesos, frente a los 57 mil 930 pesos registrados a nivel nacional. En este indicador, la entidad ocupa el lugar número 15.
Marrufo Góngora explicó que la diferencia entre ambas posiciones refleja un desequilibrio que debe analizarse para comprender la situación económica de las familias, pues los ingresos se encuentran en una posición más rezagada que los gastos.
“Eso nos habla de la presión en las finanzas familiares del hogar y en este escenario, recordó que desde hace dos años el IMEF ha promovido conferencias y actividades de orientación para fomentar una mejor administración de los recursos en el hogar, al considerar que el manejo de las finanzas personales requiere atención y sensibilidad”, señaló.
El especialista también mencionó los ingresos que reciben algunos hogares mediante programas gubernamentales como otro factor que debe considerarse al analizar la economía familiar.
Por su parte, Francisco Álvarez, consejero del IMEF, abordó los desafíos que enfrenta el financiamiento de las pensiones y jubilaciones en México, así como la necesidad de revisar el gasto público para garantizar la sostenibilidad de las obligaciones del Estado.
"El gasto en pensiones y jubilaciones de los esquemas formales creció 4.5 por ciento, mientras que los subsidios y transferencias, incluidas las pensiones para el bienestar, aumentaron 10.3 por ciento", explicó con los datos que presentó.
A su juicio, estas variaciones reflejan cambios en la distribución de los recursos públicos y plantean la necesidad de analizar cómo se financiarán las obligaciones pensionarias en los próximos años.
"El aumento en la esperanza de vida representa uno de los principales desafíos para los sistemas de pensiones, debido a que las personas pueden requerir ingresos durante más años después de retirarse de la vida laboral", señaló.
En ese contexto, defendió que las administradoras de fondos para el retiro (Afores) continúen bajo gestión privada y separadas del gobierno, con el propósito de proteger los recursos de los trabajadores y evitar que sean destinados a otros fines.




