
Genera debate prohibición de comida chatarra en escuelas
MÉRIDA, Yuc., 2 de abril de 2025.- Aunque hace años que las cooperativas de escuelas particulares de Yucatán no venden alimentos chatarra, se necesitará de un periodo a largo plazo para cambiar los hábitos alimenticios de una generación, así lo consideró Elías Dájer Fadel, presidente estatal de la Asociación de Escuelas Particulares.
Contrario a la iniciativa de activación física contra la obesidad impulsada en 2012, el entrevistado dijo que la nueva regulación Vida Saludable en las Escuelas, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y que desde el pasado 29 de marzo entró en vigor es una magnifica iniciativa porque no solo prohíbe comida no saludable.
“Busca también aumentar la activación física de las y los niños, y tener un mayor conocimiento del cuidado de la salud, entonces es lo que más nos gusta y la otra parte es que cuando se habla de posibles menús, se habla de comida yucateca”, indicó el dirigente, quien abundó que este trabajo debe ser respaldado también por los padres de familia.
Recordó que desde hace años las cooperativas escolares de instituciones privadas de Yucatán no ofrecen comida chatarra o preparados con alimentos ultra procesados, ya que se enfocan en frutas y platillos que tengan proteína, verdura y carbohidratos y así contribuir al crecimiento del infante.
No obstante, entre los cambios más recientes que han tomado sobre el tema es la sustitución de las harinas de trigo por las de maíz, además de que se ha promovido la activación física, esto para que las infancias se vayan acostumbrado a no solo a comer bien, sino también realizar activación a través de ejercicios deportivos.
Sin embargo, consideró que, aunque las escuelas hagan cambios en lo que venden las cooperativas escolares, es importante que se suman a esta estrategia las madres y padres de familia con mandar alimentos saludables y no ultra procesados y con altos niveles de azúcares en las loncheras de sus hijos.
“Este es un proceso que nos va a llevar tiempo y no se puede cambiar los hábitos alimenticios de una generación de un día para otro, pero sí la intención es crear conciencia de lo que se está consumiendo y que los padres vayan teniendo la oportunidad de cambiar estos hábitos, es decir, será un proceso paulatino”, añadió.