Preparan designación del Rector en la UADY
MÉRIDA, Yuc., 23 de septiembre de 2026.- Los colegios privados de Yucatán ya aplican desde hace tiempo restricciones al uso de teléfonos celulares durante las clases, por lo que la regulación de estos dispositivos no representa una medida nueva para el sector, afirmó el presidente de la Asociación Mexicana de Escuelas Particulares en Yucatán.
El dirigente estatal comentó que la organización estaba de acuerdo con establecer controles sobre el uso de la tecnología dentro de los salones, debido a que la atención de las y los estudiantes no puede dividirse entre las actividades académicas y lo que ocurre en las pantallas de los dispositivos móviles personales.
“Cuando estamos en un salón de clase o estamos pendientes de lo que sucede dentro del salón o estamos pendientes de lo que está pasando en la pantalla del celular, no se puede dividir la atención de un alumno porque se pierde la capacidad de tener resultados”, indicó en entrevista telefónica Dájer Fadel.
Debido a que las instituciones de paga ya cuentan con mecanismos para evitar que los celulares interfieran con las actividades académicas, consideró que el reto actual consiste en establecer los detalles que permitan aprovechar las ventajas de la tecnología sin perder el orden y la concentración en las aulas.
Expresó que, en muchos plantes de la asociación, las y los alumnos ni siquiera llevan celulares a la escuela y, en caso de alguna emergencia o situación que requiera establecer una comunicación con los padres de familia, los colegios cuentan con líneas telefónicas fijas y protocolos para avisar a los tutores.
Asimismo, el presidente de la asociación consideró que limitar el uso de celulares y pantallas no debe ser una responsabilidad exclusiva de las escuelas, sino que también debe existir supervisión en los hogares, particularmente cuando se trata de niños pequeños.
Mencionó que diversos estudios, incluidos algunos hechos por universidades del Reino Unido, han advertido sobre posibles efectos del uso excesivo de celulares y pantallas a edades tempranas, particularmente en aspectos relacionados con la capacidad de atención, aprendizaje y desarrollo.




