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MÉRIDA, Yuc., 3 de abril de 2025.- Entre más de mil trabajos de investigación aplicada de todo el mundo, estudiantes de ingeniería ambiental y bioquímica del Instituto Tecnológico de Mérida (ITM) ganaron un premio internacional en Dublín, Irlanda, por la presentación de un proyecto que emplea un hongo que elimina aceite quemado de cocina.
Denis Magaña Ortiz, profesor investigador del ITM, comentó que el proyecto ecológico biorremediación de aceite quemado ganó el Best Oral Presentation (Mejor presentación oral) durante la clausura del 17º Congreso Europeo de Genética de Hongos, celebrado en la ciudad de Dublín, Irlanda, el pasado 5 de marzo.
Señaló que el galardón adquiere mayor relevancia por el hecho de que fue presentado y defendido en inglés por Mariana Espinoza López, lo que representa un enorme logro para un proyecto generado en la ciencia mexicana, con estudiantes de licenciatura que destacaron ante más de mil proyectos de diversas ramas de la investigación.
Además de Espinosa López, en este proyecto también participaron las estudiantes Abril Alemán Salvador, Danna Ramírez Alemán, Camila Caamal Acosta, Yulislell Pech Canché y Carolina Cruz Carrillo, aunque es de destacar que en los estudios iniciales estuvieron a cargo de Sofía Patrón Herrera.
Respecto al proyecto, Danna Ramírez Alemán mencionó que es un proyecto que se ha trabajado desde hace dos años por estudiantes residentes y de servicio social, y lo que se presentó en el Congreso, fue cómo el utilizar un hongo de la familia Aspergillus, que es ampliamente utilizado en la industria, logra biorremediar aceite quemado.
Explicó que para la presentación en un recipiente con 15 mililitros de aceite quemado se colocó el hongo con un medio nutritivo especial que se preparó en laboratorio para que pueda crecer, lo que hizo que el hongo degrade hasta un 90 por ciento este aceite, lo cual es bueno, ya que al no ser micotóxico, no representa un riesgo para la salud humana.
Ramírez Alemán refirió que este proyecto ecológico puede ser aplicable con el aceite quemado que se genera en los restaurantes, en las casas, incluso, en la industria, como un tratamiento secundario para tratar este residuo y actualmente este proceso está en fase de escalamiento usando un birreactor piloto, para lo cual necesita recursos económicos.
Abundó que el propósito de este proyecto es disminuir el enorme impacto de la mala disposición del aceite de cocina quemado, un residuo peligroso con una legislación muy limitada para su destino final, ya que se estima que un litro de aceite puede contaminar más de mil litros de agua disponible para uso humano.