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MÉRIDA, Yuc., 5 de octubre de 2026.- El cineasta yucateco Víctor Rejón, originario del puerto de Progreso, consideró que el Premio Ariel obtenido el pasado fin de semana por el cortometraje documental Las voces del despeñadero, realizado junto con Irving Serrano, representa un impulso para continuar desarrollando proyectos cinematográficos desde el sureste del país.
Rejón destacó que el reconocimiento también permitió visibilizar la historia de los clavadistas de La Quebrada, en Acapulco, y el trabajo de quienes protagonizan el documental. A la ceremonia asistió Gustavo Gatica, presidente de la Asociación de Clavadistas de La Quebrada, cuya presencia, dijo, fue especialmente significativa.
“Son pocas las veces que los que protagonizan tienen esa oportunidad. A nosotros siempre nos pareció que su labor es impactante y de merecido reconocimiento y el hecho de que haya pasado nos llena de alegría”, expresó.
El cineasta señaló que, tanto para él como para Irving, el Ariel representa una oportunidad para continuar sus respectivas carreras y desarrollar nuevas historias. En su caso, dijo sentirse especialmente honrado de que el proyecto también haya puesto a Yucatán en el panorama de la producción cinematográfica.
“Me siento muy honrado de que Yucatán se ha visto también a través de este proyecto que se filmó en Acapulco”, comentó.
Rejón adelantó que uno de sus objetivos es realizar nuevas producciones en Yucatán y consideró que el reconocimiento obtenido puede contribuir a generar mayor confianza en los proyectos creados en la entidad.
“Quiero filmar aquí en Yucatán. Creo que este premio Ariel nos ayuda a que haya confianza, a que se apueste por las historias de Yucatán y que se sepa que en el sureste hay alta calidad en la producción de proyectos”, afirmó.
En ese sentido, destacó la importancia de que la industria cinematográfica se desarrolle fuera de los principales centros de producción del país. Las voces del despeñadero reunió a personas de distintas regiones, entre ellas Guerrero, Yucatán y Ciudad de México, con una visión que, dijo, busca continuar siendo descentralizada.
El documental también ha generado acercamientos con estudiantes de Guerrero. De acuerdo con Rejón, se han realizado proyecciones para jóvenes de secundaria y preparatoria, en las que participan clavadistas de La Quebrada, lo que ha permitido que las nuevas generaciones conozcan las historias detrás de quienes realizan esta actividad.
“Ahora estamos teniendo proyecciones con chavos de secundaria y prepas en Guerrero y van los clavadistas y los niños les preguntan y se interesan. Siento que se conectó con la gente, con su propia gente”, relató.
Ante el crecimiento de la formación cinematográfica en Yucatán y el surgimiento de nuevas generaciones de creadoras y creadores, Rejón llamó a quienes desean incursionar en esta industria a comenzar sus proyectos con los recursos disponibles y a trabajar de manera colectiva.
“Creo mucho en el poder de las historias genuinas. Creo que es importante que aunque nos dé miedo saltar al vacío, lo hagamos con los recursos que tengamos a nuestra disposición”, sostuvo.
También consideró necesario fortalecer la colaboración entre quienes integran la comunidad cinematográfica yucateca, en lugar de verla como una competencia.
“Es importante que trabajemos en equipo, que veamos a Yucatán y que nosotros como miembros de la industria no nos veamos como competencia, sino que nos veamos de manera solidaria para juntos avanzar”, señaló.
El cineasta recordó que Las voces del despeñadero comenzó a desarrollarse en 2023, cuando viajaron a Acapulco y comenzaron a trabajar en la carpeta del proyecto. Después de ajustes y una nueva postulación, lograron concretarlo y acercarse a los clavadistas y a las niñas y niños de La Quebrada.
Para el cineasta, el Ariel también representa un reconocimiento a quienes enfrentan dificultades durante sus procesos creativos.
“Este Ariel es para toda aquella persona que haya sentido soledad en su vida como artista, que a veces las cosas son difíciles y que, aun con esas dificultades, hacen su proyecto, sea de danza, teatro, artes visuales, cine”, manifestó.
Finalmente, Rejón compartió que el galardón ya se encuentra en Yucatán y que prevén realizar actividades para que pueda ser conocido por la comunidad cinematográfica y por quienes han seguido el proyecto.
Además, aprovechó para reconocer el respaldo de su familia, a quienes no pudo mencionar durante su breve discurso en la ceremonia.
“Sin ellos no. Ellos me han hecho ride, llevado, traído, corrido y son parte de la producción”, expresó.




