
Arremete Landau contra Los Alegres del Barranco; revoca visas
CIUDAD DE MÉXICO, 27 de marzo de 2020.- En una desolada plaza de San Pedro, el Papa Francisco encabezó la Oración y bendición de Urbi et Orbi, una de las ceremonias más importantes en el mundo católico que de manera inédita se realizó este viernes a distancia por la crisis sanitaria del coronavirus.
El líder religioso caminó hasta el atrio en donde elevó una súplica para seguir el ejemplo de las personas olvidadas y que están en el timón de la barca en estos momentos de crisis sanitaria por la pandemia del Covid 19. “Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa.
Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos”, dijo el Pontífice al comenzar su reflexión.
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