Proponen observatorio para proteger a activistas y periodistas en Yucatán
Mérida, Yucatán 9 de septiembre de 2026.— Eduardo Xoc Canché, un adolescente de 17 años originario de Valladolid, enfrenta diversos problemas de salud que se han agravado en los últimos meses, entre ellos una disminución de la visión que, de acuerdo con su madre, requiere atención especializada para determinar las causas y evitar que continúe avanzando.
Iliana Ivette Canché Canul, madre del joven, explicó que Eduardo nació con un soplo en el corazón y a los 10 años le fue detectado un quiste en la cabeza el cual actualmente le está afectando la visión.
La madre señaló que durante un periodo de aproximadamente dos años Eduardo permaneció bajo el cuidado de su padre, tiempo en el que, asegura, no recibió la continuidad necesaria en sus consultas y tratamientos. Hace alrededor de un año y medio, ella volvió a hacerse cargo de sus hijos y retomó la atención médica del adolescente.
En los últimos meses, además, Eduardo volvió a presentar convulsiones después de aproximadamente cinco años sin episodios. Canché Canul explicó que durante estas crisis el joven presenta dolor en un pie, pierde movilidad y posteriormente puede desmayarse.

A estos padecimientos se sumó recientemente el problema de la vista. La madre relató que el pasado 2 de septiembre llevó a Eduardo a una valoración debido a que el adolescente le manifestó que tenía dificultades para ver a distancia.
“Me dice: ‘Mamá, no puedo ver de aquí hasta ahí, en la puerta’. Me dice: ‘Veo así oscuro’”, relató.
Durante la valoración, de acuerdo con la madre, Eduardo tuvo dificultades para identificar letras y números incluso con los primeros aumentos utilizados por el especialista. Con una graduación mayor logró distinguir parcialmente las imágenes, aunque de manera borrosa.
Canché Canul indicó que el especialista le comentó que una de las posibles causas podría estar relacionada con el quiste que tiene en la cabeza y una eventual afectación a un nervio relacionado con el ojo, aunque busca realizar nuevos estudios y obtener una segunda opinión para conocer con precisión el estado de salud de su hijo.
“Yo, aunque con trabajo, lo estoy viendo llevar al médico para que me digan realmente qué problema está teniendo, porque no quiero que cierre la vista”, expresó.
La familia enfrenta además dificultades económicas para cubrir consultas, estudios y traslados. La madre, quien trabaja como policía eventual, señaló que depende de préstamos para solventar algunos de los gastos médicos. Agregó que cada consulta particular puede representar un desembolso de entre mil 500 y 2 mil pesos, mientras que algunos estudios realizados en Valladolid pueden alcanzar cerca de 10 mil pesos.
Por ello, busca trasladar a Eduardo a Mérida para que sea valorado por especialistas, además de continuar con la búsqueda de alternativas de atención médica de menor costo. También contempla acudir a una óptica que, según le informaron, realizará nuevamente exámenes de la vista de manera gratuita.
Mientras enfrenta esta situación, la familia mantiene la venta de chicharrones que Eduardo comenzó a realizar desde que tenía entre seis y ocho años, actividad que en distintos momentos le ha permitido contribuir a los gastos del hogar. Sin embargo, debido al deterioro de su visión y al temor de que pueda sufrir algún accidente, su madre decidió limitar sus salidas.
“Él es el que me lleva más tiempo, me exige mucha presencia, pero como le digo: no me puedo quedar contigo. Tengo que trabajar para sacarte adelante”, comentó.
Eduardo estudia la secundaria en una escuela especial de Valladolid. Su madre pidió apoyo para poder cubrir los estudios médicos, tratamientos y traslados que requiere, así como la posibilidad de contactar con especialistas que puedan ofrecerle una segunda valoración sobre su condición.
Las personas interesadas en conocer el caso o brindar algún tipo de apoyo pueden comunicarse directamente con Iliana Ivette Canché Canul o con su hija, a los números de contacto 9852435895 o 9851002862.




