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MÉRIDA, Yuc., 29 de enero del 2026— La Asociación de Colonos de La Ceiba II A.C. manifestó su preocupación ante la posible urbanización de terrenos que originalmente formaban parte del campo de golf del fraccionamiento, al considerar que se trata de una zona con valor ambiental y funciones naturales de absorción pluvial.
Antonio Peniche, presidente de la agrupación, explicó que el fraccionamiento fue creado hace más de 40 años como parte de la segunda etapa del Club de Golf La Ceiba, bajo un esquema residencial con amplias áreas verdes. Sin embargo, señaló que tras el fallecimiento del desarrollador original, la empresa responsable abandonó el proyecto y, con el paso del tiempo, diversas áreas destinadas a equipamiento urbano y espacios públicos habrían sido comercializadas.
“Nos organizamos como colonos para que el Ayuntamiento nos reconociera; nuestra razón social es vigilar el uso del suelo y el destino ecológico del fraccionamiento, y así lo queremos preservar”, indicó.
De acuerdo con Peniche, recientemente los vecinos fueron informados de la existencia de nuevos accionistas de la empresa desarrolladora original, quienes indicó tendrían la intención de subdividir terrenos y promover edificaciones de mayor altura y densidad habitacional.

“Nos preocupa mucho eso porque es una zona altamente sensible ambientalmente. En 2020, cuando hubo inundaciones en Mérida, el club de golf se inundó, pero en La Ceiba II el agua se filtró sin mayor problema”, afirmó. Añadió que en el área habitan diversas especies de fauna silvestre y que, a su juicio, se trata de un entorno que debe conservarse como parte del derecho a un medio ambiente sano.
El representante vecinal señaló que desde 2006 existe un programa parcial de desarrollo urbano aprobado en su momento por Cabildo, el cual contemplaba preservar el proyecto original. Asimismo, comentó que actualmente mantienen diálogo con autoridades municipales para impulsar la regularización del fraccionamiento, proceso que incluiría su eventual municipalización y la dotación formal de servicios.
Peniche expuso que, ante la falta de atención histórica, los propios colonos han gestionado mejoras básicas.
“No tenemos agua potable; funcionamos con pozos. La luz la gestionamos ante la CFE después de los huracanes, y también hemos hecho cooperaciones para reparar calles y contratar servicios de internet y telefonía”, detalló.
Subrayó que la postura de la asociación no es oponerse al desarrollo, sino evitar cambios que alteren de manera significativa la vocación del lugar.
En La Ceiba II existen alrededor de 600 lotes, de los cuales una parte se encuentra habitada de forma permanente y otra pertenece a propietarios que residen fuera de la ciudad. La asociación agrupa tanto a residentes como a dueños de terrenos, quienes —según su dirigencia— respaldan mayoritariamente la conservación del entorno y una planeación urbana de baja densidad.