Buscan frenar nuestro trabajo en comunidades de Yucatán: Oceransky
MÉRIDA, Yuc., 3 de octubre de 2025 – El comercio informal en la capital yucateca continúa siendo un desafío permanente para las autoridades municipales y para las y los empresarios formales. Así lo señaló Enrique Molina Casares, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO) de Mérida, quien explicó que, aunque se realizan operativos para retirar a vendedores y vendedoras ambulantes, la problemática persiste.
“Hemos visto que el ayuntamiento trabaja en quitar vendedores en la vía pública, pero es una batalla constante. Quitan cinco y regresan diez. Desde la Cámara estamos en comunicación con las autoridades para reportar estas actividades y darles seguimiento, porque lo importante es que no crezcan”, indicó.
Molina Casares subrayó que muchas de estas personas participan en la informalidad sin conocer los beneficios de integrarse al sector formal. Por ello, la CANACO ha hecho un llamado a quienes ejercen esta actividad para acercarse a la institución, recibir orientación y sumar esfuerzos en el comercio formal, que implica ventajas como seguridad social, capacitación y respaldo legal.
Aunque no existe un registro exacto del número de vendedores y vendedoras ambulantes en Mérida, la Cámara ha identificado las zonas de mayor concentración, principalmente el Centro Histórico, la Biciruta y eventos masivos como la Noche Blanca. Además, se incrementa la presencia en temporadas específicas como el 14 de febrero, el Día de Muertos o las vacaciones.
Respecto a las afectaciones, el presidente de la CANACO puntualizó que el comercio informal genera competencia desleal, ya que quienes participan en él no pagan impuestos ni rentas, mientras que en ocasiones se instalan frente a negocios establecidos.
“Una persona formal paga impuestos, renta, capacita a su gente y da seguro social. En cambio, muchas veces no sabemos ni de dónde provienen las mercancías del comercio informal ni si ingresan al país legalmente”, precisó.
El dirigente reconoció también que existen casos en los que negocios formalmente constituidos sacan su mercancía a la calle o incluso la distribuyen por medio de terceros, lo que también constituye una práctica irregular.
“Si bien no somos autoridad para sancionar, sí podemos llamar la atención y, en casos graves, retirar la afiliación a la Cámara”, advirtió.
Molina Casares concluyó que el combate al comercio informal debe ser constante y coordinado, ya que, de disminuir la vigilancia, la presencia de ambulantes crece rápidamente y se convierte en un problema mayor para el sector formal.




