
Participa Mérida en encuentro sobre ordenamiento sostenible
MÉRIDA, Yuc., 8 de enero de 2021.- Después de permanecer bajo el agua por tres meses, este viernes el ditribuidor vial conocido como Paso a desnivel o ‘deprimido’, ubicado en el cruce de las avenidas Circuito Colonias y Prolongación Montejo, lució sin agua en la superficie de rodamiento, aunque permanecerá cerrado al tránsito vehicular.
“Por tu seguridad esta vialidad permanece cerrada”, se lee en una pancarta colocada sobre los pasos peatonales del distribuidor y añade que junto con especialistas, las autoridades municipales buscan propuestas “para darle una solución definitiva en beneficio de todos los ciudadanos”.
Tras el paso de la tormenta tropical Gamma y el huracán Delta por la península de Yucatán, que propiciaron que el rebase del récord histórico de precipitaciones pluviales registrado en Mérida, más del 70 por ciento de dicha vialidad quedó inundada, provocando el cierre total de los carriles subterráneos.
Desde entonces, empleados de los Servicios Públicos municipales del ayuntamiento de Mérida trabajan en la zona y se lleva a cabo un operativo especial de vialidad, por parte de la policía estatal de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán.
Según información del ayuntamiento de Mérida, hasta el pasado 15 de diciembre esta vialidad ha significado una inversión de 79.4 millones de pesos para el municipio, incluyendo el mantenimiento y las sucesivas reparaciones que han sido necesarias para mantenerla abierta al tránsito vehicular.
Ante los constantes problemas que presenta el distribuidor vial, el alcalde Renán Barrera Concha manifestó que se encuentra en la búsqueda de la mejor opción para dar una respuesta clara y definitiva sobre el futuro del Paso a desnivel, con la ayuda de el colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán.
Cabe destacar que desde su inauguración, en agosto de 2012, el ‘paso deprimido’ ha sufrido múltiples cierres por inundaciones, a causa de un sistema de bombeo insuficiente para sacar el agua de la parte inferior de la obra.
Tan solo en 2020, las tormentas tropicales Amanda y Cristóbal provocaron que rebasara la capacidad de su sistema de captación, lo que posteriormente empeoró con Gamma y Delta, causando el cierre definitivo del distribuidor vial.