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MÉRIDA, Yuc., 29 de enero de 2024.- Uno de los principales legados que ha dejado la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) es haber sentado las bases para que en el Estado existiera la Universidad de las Artes (UNAY), lo que ha hecho que músicos profesionales yucatecos tengan la opción de integrarse a las filas de este conjunto sinfónico.
Miguel Escobedo Novelo, director general del Fideicomiso Garante de la OSY, mencionó que si en hoy en día hay una nueva generación de músicos profesionales en el Estado, es gracias al proyecto de la UNAY, la cual nació por y a la par de la proyecto sinfónico en 2004, lo que ha hecho que músicos yucatecos se unan a las filas de la orquesta.
“Cuando don Adolfo Patrón Luján visualizó la orquesta, él decía: ‘no tiene sentido tener una orquesta sin tener una base de formación’ y es por eso que el Gobierno del Estado crea la UNAY, (lo que ha hecho que) el número de yucatecos se haya incrementado en la orquesta porque en los últimos años hemos dado de alta a egresados de la UNAY”, dijo.
Abundó que estos músicos se han integrados a la OSY no por ser yucatecos, sino porque realmente son buenos, ya que para poder ser parte de la orquesta el interesado entra en un proceso de audición, donde los mismos músicos son el jurado y, como ejemplo de lo anterior, mencionó a los locales César Reyes, Mahonri Abán y Gerardo Pastrana.
Escobedo Novelo señaló que, a lo largo de dos décadas, la orquesta ha incrementado el número de músicos, ya que de empezar con 43 en el 2004, hasta antes de la pandemia del Covid 19 se tuvo el número más alto de ejecutantes, con 68 y en la actualidad, son 58 los músicos entre mexicanos y naturalizados que integran la OSY.
Recordó que la consolidación costó, ya que cuando se inició y se lanzó la convocatoria, fueron pocos los músicos mexicanos quienes alzaron la mano para integrarse, lo que hizo que la mayoría de los integrantes fueran extranjeros. “Había poco interés porque creo que pensaron que era un proyecto sexenal, un capricho gubernamental”.