
Decomisan distintas sustancias en predios de Mérida
MÉRIDA, Yuc., 12 de septiembre de 2021.- Vecinos de Montes de Amé quienes son de los primeros que llegaron a vivir en la zona calificaron como una injusticia la forma en la que fueron despojados de su vivienda la señora Basilia Pool Couo y su esposo Gregorio Noh Pech, quienes desde hace 37 años llegaron a vivir en dicha zona al norte de la ciudad a menos de un kilómetro del anillo periférico, donde en los últimos años los terrenos adquirieron mayor plusvalía.
Como informamos oportunamente la pareja de la tercera edad denunció que fueron víctimas de fraude y despojo de su casa en Montes de Amé por parte de Rubén Felipe Osorio Paredes, quien es representado por el abogado David Dorantes Cabrera, que actualmente defiende a los cuatro policías involucrados en la muerte del joven veracruzano José Eduardo Ravelo.
Andrés Díaz López, abogado de la pareja de maya hablantes dijo que sólo el terreno de 10 por 50 metros actualmente tiene un valor catastral de cerca de 3 millones de pesos y valor comercial es de 4.5 millones de pesos.
Durante un recorrido en la zona donde vivía la pareja de adultos mayores se pudo constatar las notables diferencias en cuando a las construcciones de las residencias, se pueden observar casas de dos o más pisos, complejos de departamentos amueblados y resguardados con cercas electrificadas, portones automatizados y sistemas de video vigilancia, junto a casas más modestas de un solo nivel, que aún son ocupadas por los contados primeros dueños que compraron los terrenos al ejido de Chuburná de Hidalgo desde hace 35 a 40 años.
En la zona ubicada a menos de cinco minutos en coche de City Center, se encuentra la vivienda del matrimonio quienes la semana pasado fueron desalojados con el apoyo de la fuerza pública y después de haber luchado por tener un patrimonio se encuentran pidiendo posada con sus familiares.
La señora Isela Chi Caamal de 66 años de edad quien asegura fue la primera familia que llegó a vivir a Montes de Amé, dijo que en 1980 cuando no había ninguna calle y todo era monte junto al periférico, el ejido de Chuburná de Hidalgo fraccionó las tierras en terrenos de 20 por 50 metros con un valor de 5 pesos (de acuerdo con la inflación en México el valor sería de 11 mil 160 pesos en 2021).
La mujer señala que los ejidatarios vieron que los terrenos se estaban vendiendo muy rápido por lo que empezaron a fraccionar de 10 por 50 metros y enseguida vendieron todo.
Según indicó, en su caso alcanzó a comprar dos terrenos porque ella fue de las primeras que compraron, desafortunadamente los terrenos en la zona se han incrementado tanto de precio que a mucha gente ha sido engañada para quitarles sus casas, pero lo peor es que también ha despertado la codicia en las familias al grado de que tengan pleitos legales por metros de terreno como desafortunadamente pasa en su caso.
Madre de ocho hijos, señaló que dos de sus hijos ya murieron, pero a los que aún viven les ha dejado un pedazo de terreno para vivir.
Doña Isela, hace ocho años que se divorció y se vio en la necesidad de vender el otro terreno que tenía en la zona para dar la parte proporcional a su esposo que la estaba demandando, señaló que se asesoró y vendió el terreno por medio de una empresa inmobiliaria quienes le habrían pagado valor que corresponde.
Señala que, tras la venta de la propiedad, algunos de sus hijos se molestaron porque querían que les reparta el dinero del terreno ignorando el trabajo que a ella le costo pagarlo, según indica, ni su marido nunca supo cuando costaba el predial, cuanto pagó para que tuviera energía eléctrica o agua potable.
“Cuando estaba entrando el agua potable mi marido no le interesaba el contrato de agua potable, -si tenemos pozo no necesitamos el agua potable le dijo”, pero ella recuerda que en ese año hubo un brote muy fuerte de cólera en la ciudad y todos sus hijos estaban chicos, por lo que ella tuvo que trabajar extra para juntar para que tuviera su toma de agua, pero ahora son cosas que sus propios hijos no valoran.
La mujer, quien viste un hipil bordado por ella misma, señala que así como sufrió para lograr tener un patrimonio la señora Basilia, que es su amiga mayera de toda la vida, fue la que trabajó por años para levantar su casa “y no es justo que unos hijo e putas la hayan sacado con la ayuda de la policía”.
Los vecinos que viven junto a la vivienda de la señora Basilia en la calle 16 número 232 por 67 y 69 colonia Montes de Ame, quienes prefirieron guardar el anonimato señalaron de una forma violenta fueron despojaron de su casa don Goyo y doña Basilia.
Además señalaron que nadie de los vecinos intervino porque como llegó la policía pensaban que se estaban haciendo las cosas conforme a la ley, pero ahora en la casa de doña Basilia hay una persona vigilando que no da la cara y sólo le traen de comer escondidas.