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MÉRIDA, Yuc., 28 de marzo de 2022.- Para los comerciantes de pescados y mariscos del mercado Lucas de Gálvez, la temporada de cuaresma ha traído esperanza respecto a sus ventas y porcentaje de ganancias, aunque para otros, simplemente ha estancado el comercio.
O al menos así lo siente Virginia Medina, propietaria de la pescadería Medina, pues cuenta que semanas atrás era común ver más movimiento y presencia de personas, pero una vez llegó la vigilia, la gente solo hace acto de presencia los fines de semana.
“Pues ve cómo está el día, está vacío, no hay gente. No ha despegado la venta, es más está peor porque de antes al menos vendíamos parejo todos los días, ahora con la cuaresma solo viernes, sábado y domingo. Los demás días está frío”.
Argumentó que la gente ya no llega al mercado, y si lo hace, elije un solo día a la semana para hacer todas sus compras. Además, la ausencia de combis y camiones cerca del primer cuadro de la ciudad también los estaría perjudicando.
Platicó que cuando las combis de Umán se instalaban a un costado de la entrada del área de pescados, la concurrencia de compradores era mayor y se veía más vivo el escenario. “Sigue perjudicando porque aunque los hayan acercado un poco, no dejan de estar muy lejos siempre”.
Eso sí, reconoció que las ventas no son tan malas como en 2020 y 2021, misma opinión de don Javier Caamal, de la pescadería Sosa, quien a su vez contó que el comercio sigue bajo pero con un ritmo constante.
Un factor que les preocupa es la inflación que están teniendo algunas especies en las últimas semanas, incrementando hasta el 50% por kilogramo como pasó con la tilapia, cotizada actualmente en $120 pesos el kilo.
Javier Caamal explicó que lo más demandado por los yucatecos es el mero y el atún, aunque el primero esté en temporada de veda y por ello tiene un precio relativamente alto pues es producto escaso y conservado.
Contó que entre compañeros buscan ser solidarios y manejar una misma tarifa en los costos de su mercancía, para evitar la competencia desleal, “la gente va a comprar donde le parezca y donde las convenzan”.
En su caso, doña Merly Gómez y don Felipe de Jesús Loeza, conversaron que su negocios está bastante bien, y que esperan tener buenos ingresos, sobretodo en la semana mayor.
Sobre la ausencia de gente, Merly dijo que es provocado por el final de quincena, pues la gente ya no tiene dinero, pero que al menos en el último fin de semana de marzo si hubo mucho movimiento.
En su caso, don Felipe de Jesús dijo estar contento pues luego de “dos cuaresmas donde nos hemos estrellado, esta vez ya nos estamos levantando, hay esperanza y tenemos futuro porque estamos vivos”.