MÉRIDA, Yuc., 16 de octubre de 2020 .- La zona arqueológica de Dzibilchaltún se inundó debido a que las aguas del cenote Xlacah prácticamente sobrepasaron sus bordes debido a las lluvias que trajo consigo el huracán Delta.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) determinó cerrar, de manera temporal, el acceso al parador turístico para evitar posibles accidentes dentro del sitio.

Habrá que esperar a que el cenote vuelva a su corriente de agua natural, informó en entrevista para Quadratín, Daniel Enrique Vega Cepeda, Secretario General del Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores de la Secretaría de Cultura (SNDTSC), Sección Yucatán. 

 “Por medidas preventivas no se puede acceder ya que toda la zona de Dzibilchaltun y Chablekal sigue inundado; se desbordó el cenote Xlacah y hay que esperar a que vuelva a su cauce” 

Destacó que por ser un fenómeno natural, no se requiere de acciones como el uso de pipas para desaguar, sin embargo, los trabajadores llevan a cabo una custodia permanente con guardias mínimas.

Señaló que las afectaciones que sufrió este sitio arqueológico no son de gran índole, sólo algunos arbustos y el follaje de las hojas tiradas, mismas que ya fueron resueltas. 

El cenote Xlacah, que quiere decir “pueblo viejo,” es uno de los pocos cenotes de Yucatán con agua permanente a ras del suelo, mide alrededor de 100 metros de largo en su eje norte-sur, por 200 metros en el eje este-oeste. En su parte más profunda toma una forma inclinada y alcanza los 44 metros en el noreste, hacia donde se abre una amplia galería horizontal y oscura, cuyo extremo se desconoce.