
Trabajan para mejorar la red de agua potable en Progreso
MÉRIDA, Yuc., 15 de octubre de 2020 .- En el marco de la Supervisión de los trabajos de infraestructura y equipamiento para el desarrollo del Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Cómputo, Coordinación e Inteligencia (C5I) esta mañana, el comandante de la X Región Militar, Víctor Hugo Aguirre Serna descartó la presencia de cárteles de la droga en la entidad, detalló que en comparación de los estados como Michoacán, Tamaulipas o Jalisco, “aquí en Mérida no hay, lo que hay es narcomenudeo”.
En ese sentido, recordó que hace tres meses, las fuerzas armadas llevaron a cabo un aseguramiento de media tonelada de mariguana, para narcomenudeo, pero el concepto de un cartel fuerte con gente armada, no existe, por lo que manifestó que Yucatán es una entidad segura.
“He trabajado en casi toda la república, en los lugares más difíciles y Yucatán es un estado sumamente seguro, y los yucatecos deben estar muy contentos de vivir en Yucatán. No hay gente armada”, sostuvo.
En otro orden de ideas el mando militar comentó que, como parte del Plan-DN-III en su fase de auxilio luego del paso de la tormenta tropical Gamma y el huracán Delta, 2 mil 200 soldados trabajaron en Yucatán con el fin de proporcionar ayuda a los habitantes que resultaron afectados por inundaciones.
“El trabajo más fuerte estuvo en la remoción de árboles y postes caídos, sin embargo, al día de hoy todo eso ya está levantado, por lo que estamos preparados para lo que siga”, declaró el comandante
Aseguró que, las Cocinas Comunitarias fueron fundamentales para abastecer a todas las familias que se quedaron sin un sustento, mismas que ya fueron retiradas, el mando militar reiteró que las zonas más afectadas fue en el oriente de la entidad.
“El domingo cerramos tanto en Quintana Roo como en Yucatán. Abastecimos a Las Coloradas, Río Lagartos y San Felipe, desde Tizimín, pero ya todo lo retiramos, al llegar la electricidad todo comenzó a funcionar normal”.
El Huracán Delta llegó este miércoles 7 de octubre a suelo mexicano y entró a la costa norte de Quintana Roo, lo que originó lluvias torrenciales, con descargas eléctricas y rachas fuertes de viento también en la Península de Yucatán.