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MÉRIDA, Yuc., 27 de noviembre de 2024.- Por primera vez en la historia del país, se reconoció la importancia ecológica y cultural de las abejas para los pueblos originarios, un logro que permitirá exigir a autoridades estatales acciones más eficientes para la protección de estos polinizadores.
Sobre el tema, Leydy Pech Martín, apicultora e integrante de la Alianza Maya por las Abejas Kaabnalo’on, compartió que desde hace 12 años se ha involucrado en la defensa de su territorio que incluye a las abejas, lo que le ha llevado a interponer denuncias y amparos por la muerte masiva de estos insectos.
En ese contexto, indicó que en mayo del año pasado se presentó un amparo en el que exigieron el reconocimiento y protección de las abejas, el cual fue otorgado por Mónica Vianey Pereda Gutiérrez, jueza cuarta de Distrito del Centro Auxiliar de la Quinta Región con residencia en Cualiacán, Sinaloa.
Señaló que la histórica sentencia dice que se reconoce a las abejas por su importancia ecológica y social, situación que nunca antes se había dado a nivel nacional, lo que da pie a que estos insectos puedan ser incorporadores a programas ambientales que busquen su protección, debido a su importancia ecológica y cultural.
Comentó que la jueza reconoció que las abejas no solo son fundamentales para los ecosistemas y la producción de alimentos, sino que son parte del legado biocultural de los pueblos mayas, quienes han prácticado la apicultura desde tiempos preshipánicos, fungiendo un rol importante dentro de los ecosistemas.
Gracias a esta resolución, las personas de las comunidades mayas relacionadas con las abejas podrán pedir medidas efectivas y, sobre esto, Itzel Pech, de la Alianza Maya por las Abejas Kaabnalo’on, expuso que pueden exigir a diversas dependencias federales acciones que combatan la grave crisis que ha generado la mortanda de abejas.
La activista señaló que entre las exigencias está la prohibición de agrotóxicos como el fipronil y los neonicotinoides, sustancias ya vetadas en gran parte de Europa, así como las fumigaciones aéreas que ponen en riesgo a los insectos, además de investigar y sancionar las deforestaciones ilegales y establecer un programa para crear corredores biológicos.