Viernes de calor extremo y chubascos en la Península
MORELIA, Mich., 5 de febrero de 2026.- La salida de Adán Augusto López Hernández de la coordinación de la bancada de Morena en el Senado de la República no es un hecho menor ni un simple relevo administrativo. Más allá de las especulaciones sobre presiones externas o supuestas investigaciones en su contra, el movimiento revela un problema más profundo: la fragilidad de la unidad interna de Morena y las tensiones de un régimen político que dejó de ser plenamente presidencial.
De acuerdo con el análisis de Federico Berrueto, la relevancia del hecho radica en que la actual Presidenta no gobierna sola ni con control absoluto sobre su propio partido. El origen de esta situación se remonta al proceso de sucesión presidencial diseñado por Andrés Manuel López Obrador, quien no solo definió reglas para la candidatura, sino que también repartió anticipadamente posiciones clave entre quienes compitieron por la nominación, configurando un gobierno de grupo más que un liderazgo unipersonal.
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