MORELIA, Mich., 27 de e septiembre 2021.- A punto de concluir su mandato, el gobernador Silvano Aureoles se declaró un perseguido político por el régimen de la 4T, que no permite las voces disidentes ni el señalamiento, pero advirtió que su cruzada no parará porque existe el riesgo real de que se instale un narcogobierno en Michoacán.

“Quienes usan el poder para acallar el oponente, vendrán por mí. Pero les digo que no les tengo miedo ni me esconderé”, declaró desafiante.

Durante el mensaje de su sexto y último Informe de Gobierno, el perredista acusó que está el regreso de un México centralista y autoritario, causante de la polarización, división y encono social, de pobreza y marginación, pero lo más preocupante: permisivo con los grupo a criminales.

Como en la peores dictaduras, el gobierno hace uso de los instrumentos e instituciones del Estado Mexicano, como la Unidad de Inteligencia Financiera y la propia Fiscalía General de la República (FGR), para perseguir a quienes no se someten a la voluntad presidencial, manifestó.

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