Descomplicado
El candidato más débil
La semana terminó con la definición final que ratificó a Pablo Gutiérrez Lazarus como el candidato de Morena a la gubernatura de Campeche, así sin eufemismos que violentan las reglas electorales y han permitido que realice actos anticipados sin preocuparse por las represalias legales que implica esa violación.
Pablo salió como parte de esos cinco coordinadores estatales que se sacaron de la manga para tratar de desviar la atención y de atemperar el escándalo que fue el intento frustrado del gobernador Rocha Moya de regresar al cargo y que un día después terminó por pedir, otra vez, licencia ahora definitiva.
Sin percatarse que dejaron a un lado al Partido Vcrde y al del Trabajo, Morena sólo se preocupó porque sus "destapados” desviaran la atención de un acto que acreditó que la presidenta no sólo no fue tomada en cuenta sino que López Obrador operó asumiéndose como el personaje que es: el dueño de ese partido, la ignoró.
En Campeche, Pablo dio también un albazo al salir violentando los tiempos de su partido y lo hizo porque la presidenta Sheinbau, tuvo que aporrearle la mano a la gobernadora Sansores para exigirle que suspendieran sus recorridos varios de sus más cercanos colaboradores que pensaron que podrían ser los candidatos ungidos por quien cree que sigue mandando en Campeche.
Pablo tuvo dos destapes adelantados y no porque fuera el momento sino porque el que le hizo Layda fue para acreditar que acató, en los hechos, la orden presidencial y le dio gusto a la presidenta y el segundo como faramalla para desviar la atención del escándalo mayúsculo de un gobernador que se creía impune hasta los acuerdos de Argentina, que le valieron los halagados a García Harfuch, secretario de seguridad que pareciera está decidido con la presidenta a borrar el legado de contubernio con el narco del antecesor de la hoy titular del Ejecutivo.
Pablo pareciera el candidato más débil que ha tenido Campeche en los últimos sexenios: no es el candidato de la gobernadora Sansores, no es importante la elección de Campeche ante los enormes conflictos del país y más en entidades donde la violencia se enseñorea paseándose como evidencia de gobiernos fallidos, pero en realidad cedidos por el presidente que la antecedió en el cargo.
Pablo Gutiérrez no sólo es el candidato de un gobierno que desperdició un sexenio, que devolvió dinero del presupuesto porque no lo ejerció y provocó millonarios recortes, sino que colocó a la entidad en el pozo del crecimiento económico duplicando a la baja la peor economía del país que resultó Tabasco con -4.79 y llevó Campeche a -8.5 con lo que convirtió a la entidad en el Estado más débil de la república por la peor tasa de decrecimiento en los últimos tres años.
Además, Pablo no es conocido en la geografía del Estado lo que podría operar a su favor, pero los antecedentes de su gestión en Carmen acreditan que tiene desprecio por la ley y que no se siente parte de una entidad que está orgullosa de su origen.
El candidato no sólo ha violentado la ley del transporte al ignorarla, sino que se ha enfrentado con los concesionarios de autobuses y con los taxistas a quienes les ha suplantado el servicio dándolo la Comuna que presidió y lo mismo le hizo al concesionario del servicio de recoja de basura a quienes también les ha faltado el respeto y no dejándolos operar y mantiene un adeudo millonario que hasta la fecha no se ha cubierto.
Las denuncias por despojo también menudean en Carmen. Pablo no sólo ha violado las concesiones de zona marítima federal, sino que ha cerrado, destruido y hasta detenido a quienes se han negado a cederle la ubicación que él consideraba necesaria para sus planes de desarrollo municipal.
El problema es que en esas acciones ha utilizado a la policía muchas veces en actos de amedrentamiento y hasta de destrucción de locales y edificaciones.
Además, Pablo tiene temas de adeudos municipales y antecedentes de haber humillado a quienes le ganaron los juicios al ayuntamiento y que él no ha cumplido con las liquidaciones ordenadas por la autoridad y en todo momento ha pretendido negociarlas proponiendo fechas distantes a su gestión, lo que para muchos es una excusa para no cumplirles.
La definición de su candidatura tiene además el pequeño detalle de una gobernadora que no lo ve como su candidato y que siente que se deslindará de ella a la primera oportunidad, como de hecho lo ha empezado a hacer desde que se le notificó su designación y en sus eventos ha evitado mencionar a Morena y cuando se le pregunta subraya que sí es su candidato, pero no cómo los de Morena envueltos en polémicas por sus relaciones con el crimen organizado.
Tampoco hay constancia de apoyo de los partidos de la coalición Verde y PT que no habrían asistido a su presentación en medio de comentarios de los dirigentes de ambos partidos que analizan la posibilidad de ir solos en varias entidades.
En los hechos, en Ciudad del Carmen se habla de la cercanía con Julión Álvarez cuyo papá se asegura pretende a la madre del hoy candidato con quien ha viajado a un hotel de su propiedad. El padre de Julión fue detenido el 25 de septiembre del año pasado en la carretera Villahermosa-Escárcega, en el entronque de 18 de marzo, cerca de Sabancuy.
César Álvarez Villalpando fue detenido con tres personas por viajar en una camioneta con reporte de robo y portando armas de fuego y por ello fueron puestos a disposición de la fiscalía general de la República. Se dice en la isla que el cantante es inversionista de la campaña de Gutiérrez Lazarus quien ha contratado a gente cercana para realizar obras públicas municipales.
Pablo Gutiérrez Lazarus fue designado candidato sin que nadie conozca las encuestas ni con quienes compitió en un momento de gran polémica en su hoy partido, él era militante del PAN, por los nexos del gobierno federal en tiempos de López Obrador con capos del crimen organizado además del financiamiento, asesinatos, secuestros y fraude electoral que pesan sobre varios gobernadores hoy en funciones y la orden de extradición del gobernador de Tamulipas, Rubén Rocha Moya, y nueve de los funcionarios de su administración en medio de la polémica del asesinato del ex rector de la Universidad de Sinaloa, Melesio Cuén, y la implicación en temas del huachicol de combustibles que habría servido para financiar sus campañas.




