
Destruyen laboratorio de droga sintética en Edomex
¿Humanismo?
¿Qué explicación nos pueden dar del escandaloso recorte al presupuesto de salud? No creo que haya una explicación sensata posible: niños sin medicinas, pacientes de males crónicos degenerativos sin tratamientos, hospitales con reducciones de recursos que han forzado a sus directores a salir a dar la alarma: $113 mil millones menos que en 2024.
El problema de dinero del actual gobierno no puede ser negado: los deudores de Pemex pelean porque el ritmo de la deuda crece en $25 mil millones mensuales y algunas de ellas datan de 2023 y otras que, por ejemplo, en el caso de Ciudad del Carmen, han llegado a cuatro años del presupuesto estatal de Campeche: $120 mil millones facturada y algo más sin facturar.
Las protestas de los proveedores de Pemex ya llegaron a las oficinas de la empresa en Villahermosa y en Ciudad del Carmen los ha llevado a considerar si toman las vías de acceso a la isla: los puentes del Zacatal y el de la Unidad.
Constructores del Tren Maya también están haciendo lo propio ante las deudas que tienen con la Defensa que no sólo les entregó gasolina adulterada, del huachicol, y por ello se dañaron sus máquinas, sino que han terminado sus obras y siguen sin pagarles desde junio pasado, el mismo mes que Pemex dejó de abrirles el portal a sus proveedores para registrar sus avances y sus entregas de productos. Un mes antes de las elecciones.
El lunes amanecieron bloqueadas las vías a Querétaro y a Pachuca y luego de seis horas de discusión -al filo del mediodía- se abrieron esos tramos carreteros. Los quejosos se retiraron con la promesa de pronto pago de la SICT. Lo mismo sucede en el tramo 7 en las inmediaciones de Quintana Roo y Campeche, donde se matan jaguares y tapires por contrato.
El motivo de la escasez de dinero está claro: el tren maya sigue sin terminarse, lo mismo que la refinería de Dos Bocas y el tren transístmico. De acuerdo con datos oficiales, el tren maya sólo opera con 1,600 pasajeros al día mientras que la estimación siempre se mantuvo en 8,200 diarios y la refinería sólo consume petróleo y recursos porque no hay un litro refinado que haya salido de ella en estas semanas.
El gobierno pasado creció la deuda un 80 por ciento desde 2018 y ahora el presupuesto de 2025 habla de 7 billones de ingresos contra más de 9 de egresos lo que hace prever más endeudamiento y que déficit fiscal siga creciendo.
El costo de esa deuda ya suma 10 veces el presupuesto de seguridad del país que se ha reducido en un 36 por ciento mientras que a Sedena también se le recorta casi un 44 por ciento, precisamente por el fin de las obras a su cargo.
Salud y Educación tendrán 30 por ciento menos y los Estados también recibirán menos prestaciones.
El despilfarro de los gobiernos de la 4T tiene que ver con absurdos como el sacrificio de animales en vías de extinción porque el criterio que se aplicó para dar un contrato de 9 millones para tres meses de operación ignoró los principios de Sagarpa y Profepa sobre el manejo de la fauna protegida y se llegó a excesos como el exterminio de jaguares, tapires y otros animales endémicos de las áreas protegidas de Calakmul y Quintana Roo.
Directivos del tren maya incluso ha recurrido a hacer paquetes de viaje con descuentos para lograr que haya más ocupación que es netamente local y poco turismo extranjero.
Presupuestado como obra de $140 mil millones el Tren Maya incrementó su valor 5 veces ante la ausencia de un plan ejecutivo que identificara los problemas con que se toparía la obra y se mitigaran con antelación y no como se ha hecho de resolverlos como se presenten, pero ahí está la utilidad bruta, esa que nadie cuestiona y menos exhibe.
Lo mismo ha pasado con la refinería y el otro tren que uniría el Golfo de México con el Pacífico cuyas obras han sido un escandaloso dispendio con claros vicios de corrupción que incluye hasta a los hijos del ex presidente.
Todo esto mientras la violencia crece sin control en Chiapas, donde hubo cambio de gobernador; en Guerrero, en Michoacán, Zacatecas y Sinaloa por citar los más visibles, algunos de los más de 20 estados con problemas serios de inseguridad. Muy preocupados por defender la soberanía de un extraño enemigo, pero la de los mexicanos no, esa no puede contenerse a pesar de ser provocada por narcos, todos viejos conocidos.
Hasta Los Caifanes se quejaron por matar a la fauna que les estorba para operar el tren maya: “¡No mamen!. Pueden estar a favor o en contra del tren pero no contraten gente para matar a la fauna”, expuso el vocalista en un concierto el fin de semana.
El capricho sexenal cuesta $11,862 millones en subsidios en un tren que sólo general $134.9 millones de ingresos propios. A junio el tren realizó 337 operaciones y mayo fue su mejor mes.
¿Quién autorizó matar a la fauna?, ¿Quién escogió a la empresa para asignarle el contrato?, ¿Quién autorizó violar todas las leyes de manejo animal que señala Semarnat y Profepa?, ¿Quién encubre a esos “presuntos” ambientalistas?
Con estas cifras no es difícil entender el retroceso del país, con ese dispendio tampoco.
¿No estábamos contra la corrupción, el nepotismo, el autoritarismo, el mayoriteo y el fraude electoral?
¿Ya cambió nuestra perspectiva del país que queríamos y lo que exigíamos a los gobiernos?
¿Se vale que a los ciudadanos nos dejen sin derechos y se acoten nuestras libertades tan sólo por recibir un dinero que de todos modos es nuestro?
El humanismo que se pregona están muy lejos de sentirlo y a años luz de practicarlo. ¡Exijámoslo!