Indicador Político
Como que el discurso del país más democrático del mundo se escucha muy bien, pero en los hechos, el gobierno se ve mal no sólo en el tema democrático sino también y peor en la impartición de justicia: ambas a la medida de su gusto o su necesidad de poder.
¿Nadie les ha dicho en la presidencia que lo que gana legitimidad es que el discurso coincida con los hechos? Hoy, los hechos nos dicen que Rubén Rocha Moya está indiciado por su corresponsabilidad en la relación con los grupos del crimen organizado y con él 9 de sus colaboradores más cercados, todos ellos con solicitudes de extradición elaboradas y enviadas a México por el gobierno de Donald Trump.
La secretaría de Marina tampoco ha hecho nada contra su extitular en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador mientras los sobrinos, ambos almirante y vicealmirante, están en medio de un proceso que definió que el contubernio del Sistema de Administración Tributaria de la Secretaría de Hacienda de la que depende también la Dirección de Aduanas, aunque ésta la controle la secretaría de Marina; Puertos Mexicanos, Ferrocarriles Nacionales y hasta el sistema de transporte federal, todos bajo control de la secretaría de Comunicaciones e Infraestructura; y la vigilancia y apoyo de la Guardia Nacional y la secretaría de Defensa que convirtieron al Estado Mexicano en una colusión de funcionarios público con el crimen organizado.
“No me vengas con que la ley es la ley”, diría López Obrador en lo que, para enterados, vaticinaba el pus que saldría de su gestión y que, para muchos, se ratificaría con algo que esta semana dijo Claudia Sheinbaum en su más reciente visita a Quintana Roo cuando Pedro Álvarez Icaza, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas fue reprendido y aconsejado: “No cumplas con la norma”, le exigió.
En un recorrido por el Parque del Jaguar, en Tulum, hoy en catástrofe económica y turística precisamente por faltas de control legal y administrativo, habitantes y una familia de la zona se acercaron a la mandataria antes de su entrada para denunciar presuntos despojos de tierras y cobros indebidos por parte de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.
Y Sheuinbaum reprendió a Álvarez Icaza: “Hay que gobernar con sentido común y para la gente, cuando la norma se opone a la gente está mal. No cumplas con la norma, es lo que te estoy diciendo”.
Claro, cuando se le cumple a la gente se respeta el pacto populista: ustedes me dicen y yo violo la ley escudándome en que uds me lo pidieron, y así se gobierna todos los días desde 2018. El pueblo bueno y sabio manda y nosotros lo interpretamos y lo representamos.
Por eso el huachicol se institucionalizó con la llegada de Morena. No, no es que nates no existiera, pero si bien es verdad que había un poder detrás, hoy el poder es de Morena y de sus funcionarios que encontraron en él una fuente inagotable de recursos que, hay que decirlo, no limitaron al gobierno “humanista” a reducir el presupuesto en salud, aunque se mueran los mexicanos; el de educación, porque es más fácil manipular a ignorantes e iletrados; al de justicia porque los de Morena se someten a sus designios y aunque no sepan de leyes, o quizá por eso, salen más baratos aunque cuesten más.
Lo que les faltaba era la excusa perfecta para culpar a otros de los que ellos y los suyos hacen porque, aunque es un simulacro, la ley está ahí y pues ellos juraron sobre esa Constitución que no les gusta, que la interpretan a modo, aunque se atropelle, se lesione y se responsabilice a otros. Al final, ellos son el gobierno y alguien tiene que pagar sus abusos, sus excesos y sus crímenes y ese alguien tiene que ser ajeno a Morena. Alguien de la oposición si se puede y se pudo con Ruffo Appel, el que significó el inicio de desaparecer a la dictadura perfecta ahora que ellos, haciendo trampa y convenios con el narco, llegaron al poder.
El pus no para de manar de cada acto, en cada estado, en cada municipio como si el ejemplo se replicara ad infintum porque si lo hacía Andrés y ahora Claudia sigue en ello, pues nosotros por qué no si también llegamos con ellos.
En esa lógica, México pasa de un país en vías de desarrollo a uno en vías de transformación en una dictadura, aunque no estén de moda, sobre todo si un delincuente gobierna el país donde la democracia se instituyó y hoy se le apedrea, pero…
La ambición de Trump no es pueblerina como la de Andrés o Claudia. No significa quedarse con un país sino quedarse con un continente y, si se puede, con otras partes del mundo como Groenlandia, la Franja de Gaza, Ucrania y toda parte del mundo que tenga tierras raras, esas que hoy son básicas para el desarrollo de tecnología y la confección de la nueva realidad mundial: el mundo para el que pueda pagarlo, obvio y quien pueda construirlo.
Pero México no lo entiende. Ellos hablan de esa soberanía como el plato principal en el mundo en el que nadie habla de ello y todos buscan asociarse con otros para competir, para ganar, pero Morena sólo quiere quedarse aquí y que nadie se meta con ellos como si el mundo no existiera, como si nadie más debiera controlar lo que hoy tampoco se controla aquí: paz social y paz legal.
Pero el pueblo bueno cree que logró votar por gente que la representa, que evitará que sean los obreros del mundo y para ello les tira limosnas mensuales con forma de becas, de pensiones, de “apoyos sociales” que les roban el ingenio, el ímpetu y con él su individualidad y su creatividad que parte de su independencia y auto determinación personal.
Pobres, el poder que no sabe serlo y trata de encubrir su mezquindad culpando a otros. Prepárense a lo peor porque una fiera herida es más peligrosa que un pueblo con hambre aunque la sed de justicia puede ser un combustible.




