Casi todos los embajadores de EU han sido metiches: AMLO
Difícil saber en qué condiciones habrá de desarrollarse la contienda 2027. El camino adelante es terreno minado y lo mismo vale para lo local que nacional. Michoacán muestra un acontecimiento con el potencial para destruir una candidatura y construir otra impensable. De no haber ocurrido el homicidio de Carlos Manzo, presidente municipal de Uruapan, en estos momentos el senador Raúl Morón sería el candidato adelantado a gobernador sin muchas dificultades para ganar. El candidato del gobierno, el exfiscal Carlos Torres, en aquel entonces era opción, no la primera. Quien nadie esperaba que fuera candidata y con posibilidades de ganar era la esposa de Carlos Manzo, Grecia Quiroz, hasta hoy día la opositora con mayor respaldo, incluso que Alfonso Martínez, del PAN, quien en otra circunstancia hubiera sido un fuerte opositor.
Para llamar la atención el origen y apoyo que subyace en las candidaturas del partido gobernante. No hay una lógica que prevalezca. En una opinable clasificación se puede remitir a tres planos de influencia: las candidaturas propiamente de Morena que a su vez remite al proyecto nacional de López Obrador y Claudia Sheinbaum que, quiérase o no, son lo mismo. En apariencia ocho candidaturas a este segmento pertenecen; seis refieren a los factores de poder local, casi siempre gobernadores afines y tres de referencia al PVEM, que son más bien cuatro.
Consideradas así las cosas aparentemente predominó el proyecto político nacional, sobre las particularidades locales o derivadas de la alianza. Sin embargo, el cuadro es más complejo si se consideran las posibilidades de prevalecer, bajo la hipótesis que el punto de partida puede cambiar en los ocho meses por delante. De esta manera se pueden clasificar los Estados, primero, donde difícilmente ganaría Morena: Aguascalientes, Querétaro, San Luis Potosí y Nuevo León; segundo, aquellos que serían casi día de campo, siete: Baja California, Baja California Sur, Colima, Guerrero, Nayarit, Quintana Roo y Tlaxcala. Tercero, muy competidos serían seis: Campeche, Chihuahua, Michoacán, Sinaloa, Sonora y Zacatecas.
Queda claro que se pueden alterar los términos de la competencia dependiendo de los candidatos de oposición y la conformación de alianzas. Difícil que se presenten fracturas en la coalición gobernante, más allá del pataleo del PT y por algunos o muchos de los inconformes. Lo relevante por ahora es identificar la manera como se resolvió la decisión; la apreciación inicial obliga a importantes reconsideraciones.
Por ejemplo, casi todos los estados claramente adversos fueron resueltos a partir del interés nacional, destacadamente y para asombro San Luis Potosí; Morena selecciona a un candidato a modo igual que hace seis años. En este caso ni siquiera un prospecto que había expresado interés en participar; como él bien dice, le llamaron. La realidad es que los ocho candidatos que responden al interés de Morena o nacional, solo dos están en la condición de Estados seguros de prevalecer, Guerrero y Tlaxcala. Otros dos competidos, Chihuahua y Sinaloa y cuatro adversos: Aguascalientes, Nuevo León, Querétaro y San Luis Potosí. Este perfil muestra que aunque el interés nacional haya resuelto ocho de las diecisiete candidaturas, sólo dos son seguras y cuatro más son claramente adversas. Lo anterior hace contraste con los Estados en los que los candidatos llegaron por influencia del PVEM: todos son de perfil favorable: Baja California Sur, Quintana Roo, Nayarit y, oblicuamente, San Luis Potosí.
Además del PVEM, lo más significativo en términos de competencia son los candidatos con referencia a los factores de poder local. De los seis estados muy competidos, cuatro pertenecen a este segmento: Campeche, Michoacán, Sonora y Zacatecas. Queda de relieve la decisión de la dirigencia nacional para dejar en dichos Estados la responsabilidad del resultado en los gobernadores y los factores locales que inciden en la preferencia. No está por demás señalar que la mayoría de los Estados competidos registran presencia importante de los grupos criminales: Chihuahua, Michoacán, Sinaloa, Sonora y Zacatecas. Allí el narco puede definir.
El balance de las candidaturas expresa tres planos de influencia: el nacional, representativo del interés López Obrador y Sheinbaum; el relativo a los factores locales y el PVEM que adquiere una presencia mayor a la considerada inicialmente, en especial por ese sector en Morena que los entiende como compañeros de viaje indeseables. Por su parte el PT se presenta, como ha sucedido en el pasado, una fuerza política marginal a pesar de la amenazante estridencia de algunos de sus representantes.




