Ninguna diferencia política está por encima de las instituciones: INE
MÉRIDA, Yuc., 26 de diciembre de 2025– Con el objetivo de fortalecer el bienestar animal sin afectar el sustento de quienes se dedican al transporte turístico en calesas, el diputado local por el distrito 7, Julián Bustillos Medina, informó que el Congreso de Yucatán analiza una iniciativa para regular la operación de las calesas en municipios como Mérida, Valladolid e Izamal.
El legislador explicó que la propuesta busca establecer lineamientos claros para el cuidado de los caballos utilizados como animales de carga, así como normas que brinden certeza laboral a las y los caleseros.
“Tenemos que regular que los caballitos que hoy por hoy transportan gente en sitios turísticos estén bien alimentados, bien cuidados y que haya una regulación en la carga que llevan”, señaló.
Bustillos Medina destacó que la iniciativa no pretende eliminar esta actividad tradicional, sino ordenarla y dignificarla.
“Aquí queremos apoyar en dos sentidos, tanto a los animalitos como también a los caleseros, para que no sientan que van a perder su trabajo”, afirmó.
Entre los puntos centrales de la propuesta se contempla la obligatoriedad de un certificado de buena salud para los animales, así como restricciones para evitar su exposición a condiciones extremas.
“No exponerlos a altas temperaturas y permitir que las calesas salgan cuando el piso ya no esté hirviendo, para que no se quemen las patitas los caballos”, explicó el diputado.
El legislador adelantó que se prevé la realización de un parlamento abierto entre febrero y marzo, en el que participarán caleseros y asociaciones animalistas, con el fin de construir consensos.
De acuerdo con Bustillos Medina, se estima que la regulación alcance a alrededor de 200 caleseros en los municipios involucrados. Añadió que incluso se analiza la posibilidad de fortalecer su organización.
Finalmente, el diputado subrayó que el enfoque principal es garantizar el bienestar animal sin desconocer el valor cultural y económico de esta actividad.
“Nunca puede estar el sufrimiento de un animal por encima de la parte económica”, concluyó.