MÉRIDA, Yuc., 10 de junio de 2021 .- Los ciudadanos mexicanos acudieron a las urnas el domingo pasado para elegir a sus representantes en más de 20 mil cargos públicos. La jornada electoral transcurrió sin grandes incidentes y con respeto a los protocolos sanitarios que requiere la pandemia de Covid 19; sin embargo, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), estas campañas fueron las más sangrientas en la historia moderna del país.

Un grupo de expertos de la ONU y de la Organización de los Estados Americanos (OEA) emitió este jueves un comunicado pidiendo a las autoridades del país que garanticen un periodo postelectoral pacífico, y que investiguen los crímenes y las violaciones de derechos humanos que tuvieron lugar en el periodo previo a la votación y el día de las elecciones en México.

“Hacemos un llamado a las autoridades mexicanas para que pongan fin a la intensa polarización de la vida pública y que garanticen que las futuras elecciones se celebren de forma pacífica. Esta es la única manera de que México avance democráticamente”, dijeron.

Asesinatos políticos

Según los datos de los expertos, se cometieron al menos 250 asesinatos políticos durante el periodo previo a las campañas y durante. Entre las víctimas, además de los políticos y los candidatos, figuran sus familiares, periodistas y funcionarios no políticos. 

Además, hubo al menos 782 ataques por motivos políticos, que van desde amenazas de muerte hasta intentos de asesinato. Muchos candidatos renunciaron a sus campañas por temor a perder la vida. 

Los expertos recordaron que el derecho a la vida es una garantía fundamental y que los candidatos deben poder hacer sus campañas sin esos temores.

“México debe respetar, proteger y cumplir los derechos a la libre asociación y a la participación en el proceso político, incluido el derecho de los ciudadanos a elegir al candidato de su elección”, recalcaron.

Medidas urgentes

Lamentaron que se hubiera superado el nivel de violencia de las elecciones de 2018 y subrayan la importancia de tomar medidas inmediatas para apoyar a las instituciones democráticas con el fin de que no se repita lo ocurrido durante las elecciones presidenciales de 2024.

  Estos comicios intermedios fueron las mayores elecciones de la historia de México ya que se votó por 500 miembros de la Cámara de Diputados y 15 gobernadores de estados, así como por miles de presidentes municipales y funcionarios locales. El proceso dejó al menos 89 políticos y 35 candidatos a puestos públicos asesinados durante sus campañas.