Avanza investigación UADY de vacuna terapéutica contra chagas
MÉRIDA, Yuc., 21 de enero de 2026– El desarrollo de una vacuna contra el mal de Chagas se encuentra en su fase final y podría concluir su proceso de validación hacia finales de 2026, informó la directora del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), Eugenia Guzmán Marín, al detallar los avances de los proyectos científicos que actualmente se desarrollan en dicha institución.

La investigadora explicó que el centro mantiene una actividad constante en investigación, con 25 proyectos en marcha y siete nuevos proyectos en proceso de inicio, tanto en el ámbito de las ciencias sociales como en el de las ciencias biomédicas, varios de ellos enfocados en enfermedades infecciosas y parasitarias que afectan a la población de la región.
Respecto al mal de Chagas, Guzmán Marín precisó que la vacuna ya se encuentra técnicamente desarrollada, aunque aún debe cumplir con las etapas finales de evaluación antes de su aplicación generalizada.
“Está en la fase final de la vacuna, pero sabemos que tiene que pasar por todos los test, la seguridad y todos los protocolos; prácticamente la vacuna está lista, pero falta completar esa última fase”, señaló.
La directora aclaró que se trata de una vacuna con fines preventivos y no curativos, ya que el padecimiento no tiene cura definitiva. En ese sentido, explicó que su objetivo principal es reducir las complicaciones graves asociadas a la enfermedad.
“La vacuna es para ayudar a evitar que las y los pacientes lleguen a problemas cardíacos; más que prevenir el contagio, busca prevenir las afectaciones mayores”, puntualizó.
Indicó que el proyecto cuenta con el respaldo de la Universidad de Baylor y que los tiempos de anuncio y aplicación dependerán de la autorización de las instancias responsables. Añadió que aún faltan las pruebas en humanos, las cuales requieren la aprobación correspondiente, por lo que no es posible adelantar resultados hasta contar con el aval oficial.
Finalmente, Guzmán Marín estimó que, de cumplirse los procesos regulatorios previstos, el desarrollo podría concluir hacia el cierre de 2026, lo que representaría un avance relevante en la atención preventiva del mal de Chagas, una enfermedad que continúa siendo un problema de salud pública en diversas regiones del país.




