Convocan al premio excelencia en las letras 2027
MÉRIDA, Yuc., 26 de febrero de 2026.- El gobernador Joaquín Díaz Mena encabezó la presentación del libro “El Bordado Maya de Yucatán: Patrimonio Vivo”, una obra histórica a nivel nacional que no solo funciona como un registro gráfico y documental de la maestría artesanal, sino como un manifiesto para proteger el sustento de familias.
Desde el Salón de la Historia del Palacio de Gobierno, el mandatario comentó que esta obra es el resultado de un esfuerzo coordinado entre el Gobierno del Estado, la Unesco y, primordialmente, el Consejo de Bordadoras Mayas, quienes definieron 160 acciones precisas para garantizar que el conocimiento heredado no desaparezca.
Enfatizó que el bordado es mucho más que una labor manual, es la traducción de la cosmovisión de los pueblos originarios en tela. “Este libro es un testimonio vivo del talento de nuestras maestras artesanas. En cada puntada se plasma memoria, el entorno y la vida profunda de nuestros pueblos”.

Asimismo, subrayó que el compromiso de su administración va más allá del papel, enfocándose en tres ejes claves: capacitación técnica y comercial; protección de autoría frente a la apropiación de diseños y la apertura de mercados para asegurar que el arte sea un motor económico digno entre cientos de familias yucatecas.
Por su parte, Andrés Morales, representante de la Unesco en México, celebró el modelo de trabajo yucateco, indicando que debería replicarse a nivel nacional y destacó que este texto es un homenaje a las abuelas que, de generación en generación, han sostenido la identidad en las comunidades yucatecas.
“Desde la Unesco, nosotros promovemos, por supuesto, la salvaguarda y la protección cultural del patrimonio vivo. Y lo que hemos venido trabajando con el liderazgo de ustedes es esa salvaguarda. Ustedes con su liderazgo lograron crear un Consejo Estatal de Bordadoras, inédito en el país”, comentó.

Cabe destacar que el libro, enriquecido con un vasto catálogo fotográfico, busca ser una herramienta pedagógica, cuyo fin es que las nuevas generaciones no solo aprendan la técnica, sino que comprendan el significado simbólico de cada figura y color, garantizando que el corazón del pueblo maya siga latiendo a través de la aguja y el hilo.




