Prevén lluvias intensas y oleaje en costas de Yucatán este jueves
MÉRIDA, Yuc., 17 de septiembre de 2026.- Hasta ayer miércoles, la Fiscalía General del Estado (FGE) no había recibido ninguna denuncia relacionada con el fallecimiento de un trabajador del lago artificial de Plaza La Isla, quien murió por una ameba come cerebros, a causa de, presuntamente, falta de mantenimiento en el cuerpo de agua.
El titular de la FGE, Juan Manuel León León, informó que hasta ese momento no se había presentado denuncia por el caso, por lo que la institución no había iniciado investigación al respecto, aunque adelantó que la dependencia a su cargo estará atenta al procedimiento que corresponda con los familiares del fallecido u otras víctimas indirectas.
El entrevistado explicó que, para que la Fiscalía pueda intervenir formalmente, es necesario que exista una denuncia que permita iniciar una indagatoria, con el objetivo de que se puedan desarrollar las investigaciones correspondientes, además de incorporar los datos de prueba disponibles para determinar o no si la muerte fue por riesgo laboral.
La muerte del trabajador ha generado consternación, ya que el hombre falleció por meningoencefalitis amebiana primaria, una infección poco frecuente y de evolución generalmente grave asociada con la exposición al agua contaminada con Naegleria fowleri, microorganismo conocido popularmente como ameba come cerebros.
Cabe destacar que Miguel Alcocer Gamboa, titular de la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), reveló también ayer miércoles que será este viernes cuando se tenga un dictamen para determinar las causas que provocaron la proliferación de la ameba en el lago, es decir, si fue por causas naturales o por falta de mantenimiento.
Aunque hasta el momento no existe una denuncia presentada ante la Fiscalía General del Estado, no se descarta que después del dictamen familiares del trabajador puedan realizar la queja correspondiente, con el objetivo de que se abra una carpeta de investigación y se determinen responsabilidades ante un fallecimiento por riesgo laboral.