Denuncian trato inhumano a pacientes en urgencias de la T1
MÉRIDA, Yuc., 5 de septiembre de 2025.- "Estamos en shock, no entendemos qué fue lo que pasó", así se expresaron rescatistas que estuvieron involucradas en el caso de Rufo, el perrito que fue asesinado por su dueño Julio N., en la colonia Chuburná.
Ante estos hechos convocaron a una manifestación en la calle 21 entre 22 y 24 con el lema Vamos a hacerle la vida imposible... para que ni siquiera piense en volverlo a hacer.
Durante la protesta, aclararon que ninguna de ellas le habría otorgado el perdón para que pudiera ser liberado y que desconcen los términos por los que la Jueza Carolina Estrada aprobó su liberación; aunque en varios medios de comunicación trascendió que obtuvo su libertad anticipada tras cumplir solo una parte de su condena y participar en programas de reinserción.
"Un sujeto de esta calaña no puede tener una reinserción social, ni siquiera los parámetros psicológicos, psiquiátricos, sociales, emocionales... vemos por parte de los magistrados que no hay una empatía ante la muerte de Rufo", expresó una de las rescatistas, quien consideró este hecho como un retroceso para las leyes de bienestar animal en Yucatán
Además, informaron que se están organizando para constituir una asociación "para Rufo" que les permita actuar directamente sin tener que esperar la interveción de otras organizaciones.
Los hechos...
En agosto de 2023, rescatistas acudieron ante la denuncia de que un lomito, identificado como Rufo, sufría una situación de maltrato; sin embargo, nada pudieron hacer por ayudarlo ya que su dueño, Julio N., lo habría golpeado ocasionándole estallamiento de víceras para después colgarlo.
En los días siguientes el acusado fue detenido y declarado culpable tras un proceso penal en noviembre del mismo año.
Tras estos hechos, en 2024, se aprobó en el Congreso de Yucatán la llamada Ley Rufo, que busca proteger no sólo a las mascotas o animales domésticos, también a los sintientes en situación de calle; así como penas más severas para quienes son sus agresores.




