Identifican patrones genéticos ligados a la agresividad del cáncer de próstata
MÉRIDA, Yuc., 10 de septiembre de 2026.- Luego del fallecimiento de una persona a causa de una infección por Naegleria fowleri, organismo unicelular conocido popularmente como ameba “come cerebros”, Miguel Alberto Alcocer Gamboa, titular de la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), descartó la existencia de más casos.
El funcionario estatal comentó que se mantiene bajo vigilancia a quienes tuvieron contacto con el agua del lago artificial de Plaza La Isla, ubicada al norte de Mérida, y calificó este padecimiento como algo extraordinario que ocurre cuando una persona se expone de manera continúa a cuerpos de agua donde prolifera este organismo.
Precisó que la infección no se transmite de persona en persona ni por ingenir agua contaminada, sino que ocurre cuando el agua que contiene la ameba ingresa por las fosas nasales y desde ahí el organismo se desplaza por el nervio olfativo hasta llegar al cerebro y provocar una infección mortal denominada meningoencefalitis amebiana.
“Realmente es muy extraordinario que pase este tipo de situaciones y se da por una exposición continua en cuerpos de agua donde se pueden presentar este tipo de proliferaciones de organismos unicelulares que causan una infección mortal llamada meningoencefalitis amebiana”, insistió el funcionario estatal.
Recordó que el fallecido era instructor de una escuela de deportes acuáticos que opera en dicho lago artificial, por lo que actualmente se realizan estudios para determinar si fue en ese sitio donde efectivamente ocurrió la infección. “No podemos determinar que allá haya sido el sitio de infección, hasta no contar con la confirmación de los análisis”.
Gamboa Alcocer señaló que las muestras de agua fueron enviadas para su análisis a laboratorios en la Ciudad de México e Hidalgo y los resultados podrían demorar entre siete y 10 días, por lo que esperan tener información definitiva mañana viernes o los primeros días de la próxima semana, a más tardar.
El titular de Salud estatal insistió en que hasta ahora no se ha reportado ningún otro caso de ameba “come cerebros” en humanos, aunque se mantiene vigilancia de las personas que realizaron actividades acuáticos en el lago, aunque que la presencia de la ameba no significa que todas las personas expuestas desarrollen la infección.
Abundó que entre los principales signos de alerta se encuentran síntomas neurológicos como rigidez cervical, convulsiones y un rápido deterioro neurológico, ya que el periodo de incubación es de entre tres y siete días, por lo que las autoridades mantienen vigilancia sobre quienes pudieron haber tenido exposición al agua.