Diagnóstico y tratamiento oportuno clave para salvar a niños con cáncer
MÉRIDA, Yuc., 1 de marzo de 2026.- La salud bucal va mucho más allá de una sonrisa sana, es un componente esencial del bienestar general y un factor clave en la prevención de diversas enfermedades, detalló la Universidad Autónoma de Yucatán a través de un comunicado de prensa.
Precisaron que lo anterior fue abordado en Mesa Panel “Higiene bucal: mito o realidad. ¿Cómo afecta a nuestra salud general?”, donde especialistas compartieron información clara y basada en evidencia científica para derribar creencias comunes y fortalecer una cultura de prevención.
El especialista Fernando José Rivas Gamboa, quien condujo la conversación de manera cercana, invitó a reflexionar sobre la importancia de los cuidados cotidianos de la boca y su impacto en la salud del resto del cuerpo, destacando la necesidad de comprender la higiene bucal como parte de un cuidado integral.
En tanto Mauricio Escoffier Ramírez, profesor de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Yucatán y doctor en Salud Pública, señaló que uno de los errores más frecuentes es suspender el cepillado cuando hay sangrado de encías.
“El sangrado no es normal, es una señal de inflamación. Dejar de cepillarse solo agrava un proceso que puede volverse crónico”, advirtió.
También desmintió la idea de que el enjuague bucal sustituye al cepillado y al uso del hilo dental, así como el temor de que la limpieza profesional dañe el esmalte.
Por su parte, Evangelina Novelo Mendoza, coordinadora estatal de Salud Bucal de los Servicios de Salud de Yucatán, enfatizó que los hábitos de higiene deben formarse desde los primeros años de vida e incluso antes del nacimiento.
“La salud bucal comienza en el embarazo. Lo que haga la madre impacta directamente en el desarrollo del bebé”, explicó.
Alertó sobre el mito de que los dientes temporales “no importan” y subrayó que su cuidado es clave para el habla, la nutrición, la autoestima y el desarrollo integral de niñas y niños.
Jorge Marín Marrufo, presidente de la Federación Mexicana de Promoción de la Salud, abordó el tema desde una perspectiva histórica y social, recordando que desde la antigüedad la salud bucal ha sido un indicador de bienestar.
“Hoy seguimos tratando la boca como algo separado del cuerpo, cuando la evidencia es clara: sin salud bucal, no hay salud”, afirmó.
Destacó la urgencia de integrar la atención odontológica a las políticas públicas de prevención de enfermedades crónico-degenerativas y llamó a una mayor corresponsabilidad entre instituciones de salud, educación y familias.
Las y los especialistas coincidieron en que la inflamación crónica provocada por enfermedades periodontales puede agravar padecimientos como la diabetes, la hipertensión y las enfermedades cardíacas, además de afectar la calidad de vida.




