
Instan especialistas a mejorar hidratación en temporada de calor
MÉRIDA, Yuc., 5 de julio de 2020 .- Siendo las 10:30 de la mañana a la entrada de la terminal Autoprogreso, ubicada en el centro histórico de la ciudad, un elemento seguridad realizaba a todos a los que viajarían, el ya conocido filtro de sanidad: aplicación de gel antibacterial y toma de temperatura.
Al principio sólo había nueve personas y conforme el reloj marcaba los minutos, la sala de espera ya tenía 18 personas, entre ellas un menor de aproximadamente un año de edad acompañado por su madre.
Las personas guardaban su distancia, al menos de un metro, pero una vez que el chofer anunció que daba inicio el abordaje, todo ese distanciamiento no funcionó por mucho, ya que al escoger los asientos, los usuarios se sentaron sin guardar la distancia recomendada por expertos en salud.
Al interior del camión se contabilizan 32 asientos, los cuales se fueron llenando poco a poco para salir de la ciudad, entre vendedores de cubrebocas y otros trabajadores.
Llamó la atención de todos los que aguardaban subir al camión la presencia de dos turistas que entraron a la terminal con mochilas, cámara y huaraches de playa.
Al comprar su boleto le preguntaron a la mujer que estaba detrás de una taquilla con vidrio: ¿el boleto de vuelta a Mérida puede ser a la hora que sea?.
Cuando el reloj marcó las 11:20 de la mañana, en la salida a carretera a Progreso, un inspector de la Dirección de Transporte de Yucatán (DTY) detuvo al camión y al subir y echar un vistazo, el uniformado solicitó al conductor su identificación.
Mientras el inspector realizaba unas llamadas telefónicas, todos los viajeros se encontraban a la espera, excepto uno que decidió tomar su mochila y bajar.
Después de 15 minutos, el personal del DTY le indicó al conductor que sería multado por exceso de pasaje, sin embargo entre las palabras que cruzaron, se mostró la molestia del chofer.
Después de que ambos intercambiaron sus versiones y de firmar un documento, el inspector le indicó al chofer que podía abandonar el punto de inspección y continuar con su trayecto al municipio vecino.
El chofer subió y al ser cuestionado contestó que le quitaron su licencia de conductor de transporte de Autoprogreso.