Diagnóstico y tratamiento oportuno clave para salvar a niños con cáncer
MÉRIDA, Yuc., 13 de octubre del 2025– El consumo de drogas sintéticas como la metanfetamina y el fentanilo, así como el incremento de trastornos mentales entre jóvenes, están generando una crisis silenciosa que requiere atención urgente y profesionalizada, advirtió David Álvarez, presidente del Centro de Rehabilitación El Arca de Noé.
Durante una entrevista, Álvarez alertó que el número de personas con neurodivergencias y adicciones ha aumentado en los últimos años, y que muchas de ellas llegan al centro en estados mentales graves, producto del consumo de sustancias cada vez más potentes y adulteradas.
“Personas con autismo o trastorno límite de la personalidad son especialmente vulnerables. Muchos caen en depresión, algunos comienzan a consumir y otros, lamentablemente, llegan al suicidio. Por eso estamos buscando métodos de prevención desde las escuelas”, explicó.
El presidente del centro detalló que, a diferencia de años anteriores, ya no existen ‘alcohólicos puros’, pues la mayoría de los consumidores actuales presentan cuadros combinados con sustancias sintéticas.

“Hace años el alcoholismo era lo más común, pero hoy casi todo viene cortado con metanfetamina. Incluso la marihuana ya contiene cristal o fentanilo. Muchos jóvenes creen que fuman algo ligero y en realidad están consumiendo químicos mucho más fuertes”, precisó.
El fentanilo, droga altamente adictiva y mortal, ha comenzado a aparecer en casos atendidos por el Arca de Noé. Actualmente, el centro alberga alrededor de 300 personas, de las cuales dos presentan antecedentes directos de consumo de fentanilo.
“Son jóvenes de entre 18 y 30 años, algunos provenientes de otros estados, que llegan en crisis física y mental. Su tratamiento es más duro y requiere total acompañamiento profesional”, dijo Álvarez.
El director del centro señaló que los efectos visibles del consumo ya se observan en las calles de Mérida, principalmente en el centro y la zona sur de la ciudad.
Álvarez sostuvo que la prevención y el tratamiento profesional deben ser prioridad en las políticas públicas. Pidió a las autoridades estatales y federales legislar en materia de adicciones y fortalecer la capacitación de los centros de rehabilitación.
Finalmente, reiteró que la prevención escolar y la atención temprana son fundamentales para frenar esta ola de adicciones y problemas mentales entre jóvenes.




