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MÉRIDA, Yuc., 9 de octubre de 2025– Ante la posibilidad de un nuevo aumento en el precio de los refrescos, comerciantes y propietarios de tiendas de abarrotes en la ciudad comienzan a evaluar cómo enfrentarán el impacto en sus ventas y en el consumo de sus clientes.
El secretario de la Cámara de Comercio en Pequeño, Jorge Cardeña Licona, explicó que, aunque el ajuste aún no se ha hecho oficial, el sector ya ha recibido información preliminar por parte de las empresas distribuidoras y observa cambios en las presentaciones de productos.
“Hasta ahora no hay una fecha confirmada, pero ya se están manejando nuevas presentaciones. Por ejemplo, desaparece el refresco de sabor de 1.25 litros y entra uno nuevo de 3 litros, con una diferencia aproximada de cinco pesos. Es una forma en que las empresas buscan cuidar la economía del consumidor y mantener el consumo, aunque sea un poco más caro, pero más rendidor”, señaló.
El representante empresarial reconoció que los pequeños comercios suelen ser los primeros en resentir estos ajustes, ya que el consumidor tiende a restringir sus compras o buscar marcas más económicas.
“Cada vez que hay un incremento, las ventas bajan. Si antes una persona compraba dos refrescos, ahora comprará uno. Y eso, aunque parezca mínimo, representa una disminución importante para los tenderos”, explicó Cardeña Licona.
Aun así, indicó que algunas empresas refresqueras grandes han decidido no aplicar incrementos inmediatos, apostando a mantener su competitividad frente a otras marcas.
El líder comercial consideró que la situación obliga tanto a comerciantes como consumidores a adaptarse constantemente.
“Ya es algo que tomamos como natural. El consumidor busca su economía, y nosotros tratamos de ajustarnos para seguir vendiendo, aunque con márgenes más reducidos”, añadió.
Hay que recordar que la actualización anual del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para bebidas azucaradas —que se calcula con base en la inflación— también influye en el costo final al consumidor. Este impuesto pasó de $1.57 pesos por litro en 2024 a $1.64 pesos por litro en 2025, y en el 2026 esta incrementaría hasta 3.08 por litro según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.




