
No todo es intensidad para quienes quieren dejar sedentarismo: especialista
MÉRIDA, Yuc., 23 de marzo de 2021.- Por los altos niveles de conectividad entre los canales que comprenden el sistema cárstico de la Península de Yucatán, distintos elementos y compuestos podrían contaminar rápidamente el agua subterránea, llegando incluso estas partículas en un aproximado de entre dos y seis días a las costas de Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
Durante la videoconferencia “La hidrogeología en el sistema cárstico de la Península De Yucatán, avances tecnológicos y oportunidades”, encabezada por el ingeniero ambiental Alejandro López Tamayo, explicó que el subsuelo de la región se ha estudiado desde 1896, entre los que destacan las compilaciones de información superficial y del subsuelo, los realizados por Petróleos Mexicanos (Pemex) desde 1945, en busca de yacimientos de hidrocarburos y el estudio geológico de Lope Ramos en 1973.
“Poco a poco se ha ido conociendo un poco más acerca de este sistema tan complejo, una, por ser un sistema cárstico que presenta grandes conductos de disolución y otro por ser un sistema costero, lo que aumenta la complejidad del mismo”, explicó durante su presentación, que forma parte de las Jornadas Conmemorativas por la celebración del Día Mundial del Agua.
El especialista en hidrogeología de los sistemas cársticos detalló que estos estudios también abren la oportunidad de conocer modelos, sobre cuánto tardaría un contaminante en llegar de cierto punto de la zona continental hasta la costa: “diversos estudios han mostrado en promedio una velocidad de agua subterránea en ciertas regiones de Quintana Roo, que puede ir hasta 3.5 centímetros por segundo”.
Otra de las vulnerabilidades que enfrenta el subsuelo Peninsular es el gran crecimiento poblacional, como pasó en Solidaridad, Quintana Roo, que de 1995 a 2020 pasó de tener 28 mil 747 a 304 mil 942 habitantes
“De la mano van todos los retos a los que nos enfrentamos en materia de residuos sólidos, de abastecimiento de agua, de drenaje, etcétera, pero que contribuyen también a ir mejorando y tener una planeación acorde a este crecimiento que tenemos en la región”.
A esta situación se suma que los habitantes de la Península normalmente no aprecian a los cenotes como un sistema de agua subterránea y muchas veces se llega a pensar que es un cuerpo de agua superficial, lo que propicia que se vuelvan depósitos de basura o de descarga de aguas residuales.
Sin embargo, López Tamayo reconoció que existen oportunidades para que las autoridades realicen una serie de puntos que promuevan el desarrollo sustentable del agua, como considerar la importancia del sistema cárstico, establecer zonas de importancia para recarga del acuífero Peninsular, elaborar planes de manejo de residuos sólidos para cada sector, e impulsar la ratificación del Protocolo de Cartagena, la Ley General de Aguas y promover un proyecto de la elaboración de una Norma Oficial Mexicana para el uso y desarrollo sustentable de cuevas, cavernas, grutas y cenotes.
En ese sentido, indicó que Suiza es uno de los países más avanzados en materia legislativa para los sistemas cársticos, lo que puede servir de modelo para fomentar esta regulación y adaptación del marco legal mexicano.
“Para incluir a nuestros sistemas cársticos y a los cenotes dentro de toda la normatividad y la reglamentación que nos permitan seguir generando y preservando este maravilloso patrimonio geológico”.
En cuanto a los ciudadanos, manifestó que todos “pueden ayudar a contribuir en la conservación del agua”, a través de los programas voluntarios en comunidades, al igual que realizar acciones simples como enjuagarse antes de entrar a cenotes, con el objetivo de evitar que elementos o compuestos lleguen al subsuelo y difundiendo la información sobre el sistema cárstico, ya que el principal problema de contaminación del acuífero de la península de Yucatán “es la desinformación”.
“Al final solo conservamos lo que amamos, solo amamos lo que comprendemos y solo comprendemos aquello que nos han enseñado”.