Enfrenta proceso por posesión de metanfetamina en Tizimín
MÉRIDA, Yuc., 8 de diciembre de 2025.- Propietarios e inquilinos del Condominio TAO denunciaron un grave incidente de seguridad ocurrido el pasado 30 de noviembre de 2025, cuando un vigilante nocturno asignado por la empresa Servicios Coordinados “La Fortaleza” habría ingresado con violencia a dos departamentos del complejo, sin que la administración del fraccionamiento respondiera de manera inmediata ni informara oportunamente a los residentes.
En una carta formal enviada a la administradora y al Comité de Vigilancia del condominio, los residentes señalaron que el allanamiento afectó los departamentos G102 y G202, y que el guardia involucrado aseguró haber actuado “por indicaciones directas de la administración”. Según el documento, la seguridad del fraccionamiento quedó comprometida y, aun 48 horas después de los hechos, la administración no había emitido una comunicación oficial.
En la misiva, los residentes solicitaron una serie de medidas urgentes, entre ellas:
Uno de los inquilinos afectados, quien solicitó mantener el anonimato por temor a represalias, compartió su testimonio sobre la falta de atención y transparencia tras el incidente.
“Básicamente no hubo respuesta de la asociación de propietarios. La empresa de seguridad siguió trabajando toda la semana pasada, como si nada hubiera pasado. La administradora incluso les pidió que se vistieran de civiles para justificar que no eran ellos”, apuntó.
El residente narró que, pese a que el vigilante habría aceptado su participación en los hechos, se firmó un documento que permitió su liberación.
“Se tenía a la persona confesa de que estaba metida ahí, pero como se firmó un documento para liberarlo, ya no se pudo proceder de manera legal. Luego nos pusieron un abogado que supuestamente nos iba a asesorar, pero lo único que hizo fue darnos razones para no denunciar”, explicó.
También señaló que, aunque se levantó un acta ante la Fiscalía, la administración no les proporcionó copia del documento ni informó claramente el contenido.
“Nos dijeron que levantaron un acta, nos dieron un número y ya. Todo fue muy ambiguo. Estoy seguro de que fue un trámite a quien resulte responsable; nunca se menciona a la empresa de seguridad”, lamento.
El inquilino detalló además que el vigilante presuntamente tomaba notas de placas e información de los residentes, y que un celular con datos sensibles permanece en manos de la empresa de seguridad.
Derivado de la incertidumbre, al menos cinco inquilinos decidieron abandonar el condominio.
“No nos garantizan nada y no están tomando acciones. No podemos estar esperando a que vuelva a pasar algo. Muchos viajan y dejan sus departamentos solos; es imposible vivir así”, puntualizó.
Aunque en su caso la propietaria accedió sin problema a la terminación del contrato, el afectado subrayó que varios residentes permanentes también temen por su seguridad.
Los firmantes de la carta concluyeron que el incidente representa un quebrantamiento grave de la confianza, por lo que demandan que todas las medidas se documenten con fechas, responsables y mecanismos de seguimiento.
Hasta el momento, los vecinos continúan a la espera de una respuesta formal que atienda sus exigencias y garantice la protección de su integridad y patrimonio.




