Enfrenta proceso por posesión de metanfetamina en Tizimín
MÉRIDA, Yuc., 23 de septiembre de 2025— En el marco de una audiencia inicial celebrada este día, Carolina Villalobos, madre de un menor, denunció públicamente que su expareja, Alejandro “N”, ha incumplido con sus responsabilidades parentales durante más de tres años, incurriendo en violencia económica en perjuicio de su hijo.
La denunciante señaló que el proceso busca sentar un precedente en Yucatán en materia de justicia para las infancias.
“Lo único que pido es justicia y que el señor se haga responsable de su hijo. Lleva más de tres años sin ejercer su paternidad ni cubrir los gastos básicos”, declaró en rueda de prensa.
De acuerdo con Carolina y con representantes de colectivas feministas presentes, Alejandro “N” adeuda 12 meses de pensión alimenticia, además de incumplir con cuidados esenciales que corresponden a la crianza, como llevar al menor a la escuela, al médico o garantizar su alimentación diaria.
Durante la conferencia, también se expuso que, desde el inicio del proceso legal, la madre ha enfrentado amenazas, hostigamiento y acoso en redes sociales, lo que fue calificado como un caso de violencia digital.
“A las mujeres que buscan justicia las revictimizan no solo en tribunales, también en lo mediático y en lo digital”, señaló Liz Herrera, representante de la colectiva Justicia para Mónica en Yucatán.
Las activistas subrayaron que los casos de deuda alimentaria en el estado reflejan un problema estructural: jueces y juezas que, en diversas ocasiones, privilegian la situación económica del deudor alimentario por encima de las necesidades de las infancias y adolescencias.
“Un menor no puede dejar de comer, de bañarse o de ir al médico porque su padre dice que no tiene trabajo. Esa es una forma de violencia sistemática”, enfatizaron.
Asimismo, se recordó que obtener un fallo favorable en juicios de pensión alimenticia es un reto para la mayoría de las mujeres, debido a la falta de protocolos de seguridad, información insuficiente y ausencia de perspectiva de género e infancia en los procesos judiciales.
Carolina insistió en que continuará el proceso hasta que se garantice justicia para su hijo. “Las infancias no se abandonan, las infancias no se divorcian. La responsabilidad paterna es una obligación, no una opción”, concluyó.




