Gusano barrenador no da tregua: Quintana Roo acumula mil 200 casos
MÉRIDA, Yuc., 17 de abril de 2026.- Aunque el número de nidadas de tortugas ha ido incrementando en los últimos 35 años, las tortugas marinas continúan enfrentándose a diversas amenazas tanto naturales como aquellas generadas por la actividad humana, siendo la destrucción de la duna costera, la que más preocupa.
Melania López Castro, coordinadora del programa para la conservación de tortugas marinas de Pronatura Península de Yucatán, comentó que la destrucción de dunas, que es la zona donde suelen anidar, es una de las principales amenazas a las que se enfrentan las tortugas hoy en día, además de otras acciones del hombre.
“Todavía hay muchos saqueos en playa. Hay gente que sigue consumiendo carne y huevo de tortugas y eso afecta a la reproducción. Hay basura en las playas, plástico y también hay destrucción de dunas costeras, que es el principal hábitat de anidación de las tortugas y si nos vamos mar adentro, están los depredadores naturales.

Respecto al consumo de huevo y carne de tortuga, dijo que a través de redes sociales se ha detectado su ingesta y comercialización en zonas de Celestún, sobre todo en la partes más alejadas, donde la inspección y la vigilancia son muy complicadas, aunque este problema es mínimo en comparación con otras amenazas.
“Con todos los estudios que hemos hecho, el saqueo y consumo es de las amenazas menos primordiales en este momento. Lo fueron cuando se iniciaron los monitoreos en 1990. Realmente era un problema, pero ahorita en lo que más debemos enfocarnos, es en la destrucción de dunas costeras que es una gran problemática en todo Yucatán”, dijo.
Respecto a la destrucción de la duna costera, la principal amenaza de los quelonios hoy en día, Neyra Silva Rosado, titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), mencionó que este problema se ha dado principalmente por el cambio de uso de suelo y la llegada de la industra inmobiliaria al litoral yucateco con más evidencia desde el año pasado.