Denuncian trato inhumano a pacientes en urgencias de la T1
MÉRIDA, Yuc., 5 de agosto de 2026.- Jazmín Evia, quien se identifica como víctima de violencia por parte de su expareja, interpuso una nueva denuncia ante la Fiscalía de Progreso, luego de señalar que ha recibido amenazas de muerte y que su antiguo espacio de vivienda y trabajo fue destruido.
De acuerdo con su testimonio, la denuncia fue presentada el pasado lunes y contempla acusaciones relacionadas con presunto intento de homicidio, violencia física y amenazas dirigidas contra ella y su hija de 20 años. La mujer explicó que anteriormente ya había presentado una denuncia, pero reconoció que, debido a su desconocimiento de los procedimientos legales, no pudo darle seguimiento adecuado.
Evia relató que durante la relación habría experimentado un incremento gradual de las agresiones, que comenzaron con bofetadas, jalones de cabello y empujones, hasta llegar, según su declaración, a episodios en los que habría sido sometida y asfixiada.
“Yo lo único que quiero es justicia, que él se haga responsable de todos sus actos”, expresó. Añadió que no busca una cantidad superior al valor de los bienes afectados y que estaría dispuesta a llegar a un acuerdo económico, siempre que exista una medida que impida que el señalado vuelva a acercarse o agredirla.
La denunciante aseguró que en otro episodio ocurrido anteriormente el hombre habría utilizado un machete durante una confrontación en la que también estaba presente su hijo adolescente. Según su relato, en aquella ocasión solicitó apoyo al número de emergencias 911.
Además de las presuntas agresiones, Evia señaló que, después de abandonar el domicilio donde residía y tenía instalado su espacio de trabajo de uñas, regresó y encontró diversos objetos destruidos.
Entre los bienes afectados mencionó mesas, lámparas, televisión y otros artículos que utilizaba para desarrollar su actividad económica. Estimó que únicamente el valor de mesas, lámparas y otros elementos de su negocio asciende aproximadamente a 20 mil pesos, cantidad a la que se sumarían los demás objetos dañados.
La mujer explicó que este espacio representaba una fuente de ingresos para sostener a sus hijos y que había invertido tiempo y recursos para desarrollar su negocio.
“No quiero más ni quiero menos, porque él mismo sabe como persona todo lo que me costó conseguir”, manifestó al referirse a su petición de reparación por los daños.
Evia señaló que actualmente permanece en casa de sus padres como medida de resguardo, mientras continúa el procedimiento ante la Fiscalía de Progreso. Indicó además que recibió un documento relacionado con medidas de protección para prevenir nuevas agresiones o acercamientos.
La denunciante pidió que su caso avance conforme a la investigación correspondiente y que se determine la responsabilidad legal de la persona señalada.




