Enfrenta proceso por posesión de metanfetamina en Tizimín
MÉRIDA, Yuc., 28 de mayo de 2026– Naomi Ríos Cobian Abdala Iza denunció públicamente su preocupación ante la posibilidad de que el hombre señalado por presunto feminicidio agravado en grado de tentativa en su contra pueda continuar su proceso bajo arresto domiciliario, luego de permanecer prófugo durante ocho años.
La joven informó que este viernes 29 de mayo se llevará a cabo una audiencia en el Centro de Justicia Oral de Mérida, donde se revisarán las medidas cautelares impuestas al acusado identificado con las iniciales R.E.C.C., actualmente en prisión preventiva.
De acuerdo con Naomi, la defensa busca reclasificar el delito para que el señalado pueda abandonar la prisión y continuar el proceso desde su domicilio.
La víctima explicó que, tras la agresión sufrida hace ocho años, se vio obligada a mudarse a Canadá por temor a ser localizada, ya que asegura que el acusado continuó acosándola durante años a través de redes sociales mediante cuentas falsas.
“Mi mente no descansa. No he tenido paz hace ocho años”, expresó.
Naomi relató que en audiencias anteriores una jueza le permitió participar de manera virtual debido a que reside fuera del país; sin embargo, señaló que el juez sustituto, identificado como José Enrique Saenz Dzul, le negó nuevamente el acceso vía Zoom para la audiencia programada esta semana.
Según indicó, esta decisión le impide ejercer plenamente su derecho como víctima y expresar ante el juzgado el temor que siente de que el acusado obtenga arresto domiciliario.
“Esta persona ya demostró de lo que es capaz. Ya se escapó una vez”, señaló.
La joven aseguró que el señalado permaneció prófugo durante ocho años y que incluso habría sido ocultado por familiares en Mérida antes de ser detenido recientemente.
Asimismo, manifestó preocupación debido a que el acusado vive cerca de la vivienda de sus abuelos en la capital yucateca, situación que, afirma, mantiene en riesgo tanto a ella como a su familia.
Naomi también compartió las secuelas físicas y psicológicas que, asegura, enfrenta desde la agresión. Indicó que sufrió lesiones físicas, hipoxias y secuelas neurológicas derivadas de falta de oxígeno, además de ataques de pánico disociativos, tratamientos psiquiátricos y atención terapéutica constante.
“No ha sido vida, ha sido sobrevivir”, expresó.
La víctima ha pedidió apoyo ciudadano para visibilizar el caso y solicitó que el acusado permanezca en prisión preventiva mientras continúa el proceso judicial, así como espera que le sea permitido estar vía zoom en la audiencia.
“No estoy pidiendo venganza. Estoy pidiendo protección. Estoy pidiendo justicia”, manifestó.




