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MÉRIDA, Yuc., 3 de abril de 2025.- Vecinos de la colonia Xoclán Rejas, al poniente de Mérida, expresaron su inconformidad por la apertura de un Centro de Atención a las Adicciones, que según señalan, representa riesgos para ellos y sus familias.
Y es que explicaron, hace unos días, los habitantes de la calle 116-A entre 61 y 63 de dicha colonia, vivieron momentos de tensión luego de que una persona del anexo cercano que abrió hace aproximadamente cinco meses, logró escapar y estaba andando por los techos de las casas para poder resguardarse.
La situación se tornó tensa cuando los responsables del lugar, junto con otros internos, decidieron salir a buscar al sujeto, generando una movilización que llamó la atención de los habitantes, además despertó – según señalaron- el temor de las familias, pues subieron a los techos sin autorización de los propietarios.
Uno de los afectados, que prefirió guardar sus datos por temor a represalías detalló que “solo escuchamos que gritaban éstá cargado, está cargado´, por lo que pudimos entender que la persona que se escapó estaba bajo los influjos de alguna droga o armado, lo que presenta un mayor peligro para los que vivimos aquí, de que nos pueda hacer algún daño”.
El dia de los hechos llegaron elementos de la SSP Yucatán al lugar de los hechos para apoyar con la búsqueda y calmar a los colonos, además, los elementos ingresaron al inmueble para hablar con el responsable del anexo.
Posterior a su entrevista con el encargado, los agentes informaron que todo se encontraba en orden y que son al menos 26 los internos que se encuentran en este lugar, que explicaron, cuenta con los permisos municipales y estatales, salvo la autorización de la Cofepris, sin embargo, esta les sería entregada en algunos días.
Pese a esta información, los vecinos expresaron su inconformidad y pidieron se refuerce la vigilancia en la zona, pues temían se repita una situación como la que vivieron.
“Desde que llegaron hace unos meses no estoy tranquila, estas personas comienzan sus actividades antes del amanecer, con música a alto volumen y terminan muy noche con lo mismo, todo en medio de gritos e insultos”, comentó otra de las personas afectadas.
Otra mujer precisó que ella y sus dos hermanas viven a espaldas del anexo y constantemente ven subir a las personas al techo del centro de atención para tratar de espiarlas y hacen otras actividades.
Los vecinos acordaron tomar acciones ante esta situación mientras que el presunto responsable del centro que se identificó como Arturo Ávila se dijo abierto al diálogo y a tomar las medidas necesarias para que no se repitieran sucesos como los de aquella noche.