Denuncian trato inhumano a pacientes en urgencias de la T1
MÉRIDA, Yuc., 22 de junio de 2026— José Hoil Baas, quien junto con su padre, Octavio Hoil Baas, fue detenido tras realizar un servicio de flete que presuntamente estaba relacionado con un robo a casa habitación, aseguró que ambos fueron víctimas de un engaño y denunció presuntos abusos por parte de elementos policiales durante su detención.
Los dos hombres recuperaron su libertad durante la madrugada del domingo, luego de permanecer un par de días retenidos mientras se investigaban los hechos ocurridos el pasado jueves.
De acuerdo con el testimonio de José Hoil, el servicio fue solicitado por un hombre que lo contactó mediante mensajes y le indicó una dirección en el municipio de Kanasín. Como parte de su trabajo habitual, ayudó a cargar un refrigerador, una lavadora y otros objetos en su camioneta.
“Me llegó un mensaje solicitando un servicio de flete. Fui al lugar porque estaba cerca y como siempre ayudé a subir las cosas. El cliente iba atrás de la camioneta y me indicó que lo llevara hacia la zona de Pancho Villa”, relató.
Sin embargo, cuando transitaban cerca del retén ubicado en la zona de Tixkokob, fueron interceptados por elementos de seguridad que les informaron que la carga transportada estaba relacionada con un reporte de robo.
Según Hoil Baas, la persona que contrató el servicio aprovechó la situación para escapar.
“Vi cómo el señor corrió y se perdió en el monte. Los policías no pudieron seguirlo porque el elemento que estaba en el retén se encontraba solo”, afirmó.
José Hoil aseguró que tanto él como su padre fueron sometidos y esposados pese a que colaboraron con las autoridades en todo momento.
Incluso, denunció que uno de los agentes habría amenazado a su padre, un adulto mayor.
“Le dijeron que no corriera porque le iban a dar un plomazo. Mi papá es una persona mayor que ni siquiera puede correr”, señaló.
Asimismo, aseguró que ambos sufrieron lesiones en las muñecas debido al uso de esposas y acusó a un elemento policial de haber tomado dinero de sus pertenencias durante el traslado.
De acuerdo con su versión, a él y a su padre les habrían faltado aproximadamente 500 pesos a cada uno tras la revisión de sus carteras.
José Hoil explicó que lleva alrededor de ocho años trabajando en el servicio de mudanzas y fletes, actividad de la que obtiene el sustento para su familia.
Aseguró que nunca antes había enfrentado una situación similar y lamentó que personas dedicadas al transporte de carga puedan verse involucradas involuntariamente en delitos cometidos por terceros.
“Nosotros hacemos servicios todos los días. Nunca habíamos tenido un problema de esta naturaleza. Fuimos engañados por una persona que utilizó nuestro trabajo para cometer un delito”, expresó.
Aunque ya recuperó su libertad, Hoil Baas indicó que su camioneta continúa bajo resguardo de las autoridades, situación que le impide retomar sus actividades laborales.
Explicó que se trata de su única herramienta de trabajo y pidió apoyo para agilizar los trámites que permitan su recuperación.
“Es la única camioneta que tengo y de eso vivimos. Ahorita no tengo cómo trabajar”, comentó.
El fletero también agradeció las muestras de apoyo que recibió por parte de familiares, vecinos, clientes y usuarios de redes sociales, quienes respaldaron públicamente su trayectoria laboral y su reputación.
Indicó que los comentarios y testimonios sobre su trabajo ayudaron a fortalecer la defensa legal de su caso durante los días que permaneció detenido.
Finalmente, hizo un llamado a otros trabajadores del ramo a extremar precauciones al aceptar servicios contratados por medios digitales, especialmente cuando se trata de clientes desconocidos.
“Hay que tener cuidado porque uno sale a trabajar de buena fe y puede terminar involucrado en algo que no hizo”, concluyó.




