MÉRIDA, Yuc., 01 de junio de 2020.- Lo único que generará el Tren Maya es un nuevo orden de control de los bienes naturales y del territorio de las comunidades indígenas, pues estas ahora serán manejadas por las empresas relacionadas con este proyecto, señaló Sara Cuervo, coordinadora del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible.

En entrevista para Quadratín reiteró que este proyecto va más allá de vías férreas y transporte, pues incluye un reordenamiento del territorio para cambiar los usos de suelo y actividades que durante varios años han desarrollado las comunidades indígenas.

Sobre el inicio de las obras del llamado mega proyecto que encabeza esta semana el presidente López Obrador, Sara Cuervo explicó que es un acto indignante, no solo por el tema de la emergencia sanitaria que atraviesa México, sino también por las inconformidades que han planteado las comunidades indígenas.

“El venir y dar inicio a las obras es no querer oír, no querer prestar atención a los actores sociales que están manifestándose contra este proyecto”

Aunado a esto, señaló la contaminación que generará en el anillo de cenotes o manto acuifero de la Península que ya ha sido dañado con anterioridad debido a otros proyectos como las granjas porcícolas.

“A las inversiones inmobiliarias, turísticas y agroindustriales se sumará la construcción del Tren Maya, que filtrará mayor contaminación en estos cuerpos subterráneos y es que al menos el 70 por ciento de los cenotes de la Península están interconectados, lo que representará un daño grave a la población”.

Por lo anterior, el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible considera necesario activar el principio precautorio medio ambiental, pues el gobierno no cuenta con un documento que dé la certeza científica de los daños que esto generará en los bienes naturales o el medio ambiente.

Bajo ese argumento fue enviada la solicitud de medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ahora solo están en espera de su resolución.