Cae 6% la llegada de turistas a Yucatán durante julio; el Mundial no ayudó
MÉRIDA, Yuc., 26 de septiembre de 2026.- Los trabajos de rehabilitación y adecuación en los paradores turísticos de Yucatán avanzan con miras a que estos espacios se encuentren en condiciones de operar al 100 por ciento antes del inicio de la temporada vacacional de diciembre, informó David Escalante Lombard, titular de Cultur.
El funcionario señaló que actualmente son 15 los paradores turísticos que se encuentran aperturados, mientras que en Balankanché se encuentran prácticamente concluidos los trabajos de infraestructura y únicamente están a la espera de un último dictamen del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para iniciar operaciones.
En el caso de las grutas de Loltún, indicó que también se avanza conforme a lo previsto, principalmente en los trabajos relacionados con el cambio de luminarias, por lo que se espera que ambos sitios puedan estar operando plenamente antes del periodo vacacional de diciembre.
“Ya estamos listos en Balankanché. Estamos esperando un último dictamen del INAH para ya poder comenzar la operación ahí, pero en temas de infraestructura está completamente listo”, explicó.
Respecto al parador de Calakmul, Escalante Lombard informó que continúa el proceso derivado del incendio que ocasionó la pérdida total del inmueble, por lo que todavía no existe una fecha definida para su reapertura.
Explicó que Cultur mantiene comunicación con el comisariado ejidal y autoridades municipales para dar seguimiento al proceso, con la intención de que, cuando sea posible reabrir el espacio, esto represente un beneficio para la comunidad.
“Fue una pérdida total desafortunadamente, pero al final se está llevando el proceso con todos los involucrados”, señaló.
Por otra parte, el titular de Cultur informó que alrededor de 8 mil personas acudieron durante los dos días relacionados con el equinoccio de otoño a la zona arqueológica de Chichén Itzá.
Precisó que el domingo fue el día principal de observación del fenómeno, mientras que el segundo día correspondió al lunes.
Escalante Lombard consideró que la afluencia registrada fue positiva, tomando en cuenta que septiembre y octubre corresponden normalmente a una temporada de menor actividad turística en la zona arqueológica, previo al inicio de la temporada de invierno.
Explicó que durante noviembre comienza a incrementarse la llegada de visitantes provenientes principalmente de Estados Unidos y Canadá, por lo que el flujo turístico suele aumentar en los meses posteriores.
El funcionario reconoció que la afluencia del equinoccio de otoño suele ser menor a la registrada durante el de primavera, debido a que este último coincide con el cierre de la temporada alta de invierno.
“Dos días con casi 8 mil personas, pues una buena afluencia para este equinoccio”, concluyó.