Yucatán impulsa al campo con herramientas e infraestructura para mejorar producción
MÉRIDA, Yuc., 15 de junio de 2026.- El maltrato hacia las personas de la tercera edad continúa siendo una problemática en Yucatán, particularmente entre mujeres, personas indígenas, con discapacidad o con algún tipo de demencia, advirtió Jorge Regla Villanueva, psicogerontólogo y director de SEA Activo.
Lo anterior lo comentó en el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez que se conmemora este 15 de junio, motivo por el cual explicó que la violencia contra este sector de la población puede manifestarse de diversas formas, tales como el abuso físico, psicológico, económico, patrimonial y sexual.
Además de las violencias antes mencionadas, el experto dijo que los abuelitos están expuestos también al abandono y, mientras una persona mayor reúna varias condiciones de vulnerabilidad, el riesgo de sufrir algún tipo de maltrato aumenta considerablemente, un fenómeno conocido como interseccionalidad.
Regla Villanueva señaló, con base en estudios nacionales, que entre el 16 y 32 por ciento de las personas adultas mayores en México han experimentado algún tipo de maltrato, de los cuales, el psicológico es el más frecuente y reportado, afectando la salud emocional, la autoestima y la calidad de vida de quienes lo padecen.
Aunque no existen cifras específicas para Yucatán, el entrevistado dijo que uno de los problemas más preocupantes en la entidad es el abuso económico y patrimonial, una forma de violencia que muchas veces ocurre dentro del entorno familiar y permanece oculta por la complicidad de las y los familiares.
“Hay mucho abuso (en Yucatán) en la condición patrimonial y económica. Ese es el que menos se denuncia”, indicó el psicogerontólogo, quien afirmó que este tipo de maltrato incluye el control indebido de bienes, pensiones, propiedades o recursos económicos de las personas mayores sin su consentimiento.
Finalmente, el experto refirió que la educación, la sensibilización y la denuncia son herramientas fundamentales para combatir esta problemática, por lo que consideró indispensable fortalecer la conciencia social sobre los derechos de las personas adultas mayores y promover entornos que garanticen una vejez digna.




